La cotización internacional del petróleo registró su nivel más alto desde 2023 en medio de temores por interrupciones en el suministro mundial, mientras las bolsas europeas cerraron la semana con fuertes caídas.

El precio del petróleo Brent superó los 92 dólares y el West Texas Intermediate (WTI) alcanzó los 90,48 dólares por barril este viernes, impulsados por la intensificación del conflicto en Oriente Medio y por el endurecimiento de la postura de Estados Unidos frente a Irán.
Las referencias internacionales del crudo registraron así sus niveles más altos desde 2023, en un contexto de creciente preocupación por posibles interrupciones prolongadas en el suministro global. Así lo informó la agencia Reuters.
La reacción del mercado también estuvo vinculada a una declaración del presidente estadounidense Donald Trump, quien afirmó en la red Truth Social: “No habrá ningún acuerdo con Irán, sólo una rendición incondicional”. La frase incrementó la incertidumbre entre inversores y operadores del mercado energético.
Impacto en las bolsas europeas
La tensión geopolítica se reflejó con fuerza en los mercados financieros. El índice paneuropeo STOXX 600 cerró la semana con una caída del 5,5%, su mayor retroceso en casi un año.
Durante la última jornada perdió un 1% y quedó en mínimos de más de dos meses. Las bolsas de Fráncfort y París registraron sus peores descensos semanales desde abril, mientras que Madrid experimentó su mayor caída en cuatro años.
En contraste, el sector energético fue el único que mostró avances. Su índice subió un 0,8%, impulsado por el aumento del precio del petróleo.
El cierre del estrecho de Ormuz tensiona el mercado
Desde el inicio del conflicto, varias infraestructuras energéticas han sido blanco de ataques y el cierre del estrecho de Ormuz —por donde circula cerca del 20% de la producción mundial de petróleo— ha restringido la disponibilidad de crudo en los mercados internacionales.
El bloqueo del paso marítimo durante siete días ha impedido el transporte de aproximadamente 140 millones de barriles, el equivalente a 1,4 días de demanda global.
Analistas del sector energético advierten que la prolongación de la situación podría generar mayores tensiones en el abastecimiento. Giovanni Staunovo, analista de UBS, señaló que “cada día que el estrecho de Ormuz permanece cerrado, el mercado petrolero se tensa más”.
Búsqueda de suministro alternativo
La presión sobre el suministro llevó a compradores internacionales a buscar barriles alternativos. Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos cuentan con rutas que permiten sortear parcialmente el estrecho, aunque alrededor de 8,7 millones de barriles diarios continúan bloqueados.
China pidió a sus principales refinerías que suspendan las exportaciones de gasóleo y gasolina para prevenir posibles escaseces, una medida que contribuyó a aumentar la volatilidad en los mercados energéticos.
En paralelo, el gobierno estadounidense autorizó temporalmente el suministro de petróleo ruso sancionado a India ante el impacto del conflicto en el abastecimiento de ese país.
Advertencias sobre un posible shock energético
El ministro de Energía de Qatar advirtió que los productores del golfo Pérsico podrían suspender sus exportaciones en cuestión de semanas si la situación se agrava.
Según declaraciones realizadas al Financial Times, ese escenario podría llevar el precio del barril hasta los 150 dólares. En la misma línea, John Kilduff, socio de Again Capital, afirmó: “El peor escenario se está desarrollando ante nuestros ojos”.
Los analistas también señalan que, incluso si se reabrieran las exportaciones en el estrecho de Ormuz, el sistema energético mundial tardaría en recuperar el ritmo normal de producción y transporte.
Riesgos para la economía global
El nerviosismo de los mercados se vio reforzado por datos económicos negativos en Estados Unidos, donde se registró una caída inesperada del empleo y un aumento de la tasa de desempleo.
En las bolsas europeas, bancos y empresas del sector sanitario registraron pérdidas destacadas, con caídas en compañías como HSBC, Allianz, Zealand Pharma y Roche.
Si la crisis en Oriente Medio continúa agravándose, distintos analistas advierten que el impacto sobre los precios de la energía y la inestabilidad financiera podrían terminar derivando en un escenario de recesión económica global.

