La nueva jerga adolescente que mezcla gaming, redes y autoestima

NewsITe
En los últimos meses, la expresión “farmear aura” se instaló con fuerza entre adolescentes y jóvenes en redes sociales como TikTok, Instagram y X. La frase combina un término muy usado en el mundo de los videojuegos con una palabra asociada al carisma, la presencia y la capacidad de una persona para destacarse frente a los demás.
Lo que a primera vista parece un simple chiste o muletilla de internet, es observado con atención por especialistas en salud mental y educación, que advierten que detrás de esta tendencia puede esconderse una búsqueda permanente de aprobación y una construcción forzada de la propia imagen pública.
En el lenguaje gamer, “farmear” significa repetir una acción muchas veces para acumular puntos, experiencia o recompensas. Trasladado a la vida cotidiana y a las redes, implica multiplicar actitudes, posteos y conductas que sumen prestigio o una supuesta “buena imagen” frente a los demás.
Qué significa “farmear aura” entre los jóvenes
En este nuevo código juvenil, el “aura” representa el carisma, el estilo, la elegancia, la frialdad y el éxito que alguien proyecta. No se trata solo de apariencia física, sino también de cómo se comporta en público, qué responde en un chat, cómo se viste o qué publica en sus redes.
De este modo, muchas situaciones cotidianas se traducen en una especie de sistema de puntaje:
- Un comentario ingenioso o una respuesta rápida puede significar “+10.000 de aura”.
- Un blooper, un papelón o un gesto considerado “incómodo” se castiga con “-5.000 de aura”.
“Farmear aura” es, entonces, la búsqueda calculada de sumar puntos en ese ranking simbólico: desde elegir qué subir a las historias hasta cómo reaccionar en una charla grupal, todo se mide según cuánto pueda mejorar —o empeorar— esa imagen.
Las alertas que enciende esta tendencia
Psicólogos, sociólogos y docentes advierten que, si bien el fenómeno puede aparecer como un juego, refleja una lógica de evaluación constante que ya existía en redes sociales y que ahora se hace más explícita entre los jóvenes.
Desgaste emocional y pérdida de autenticidad
Uno de los puntos que más preocupa es la despersonalización. Cuando cada gesto está pensado para sumar “aura”, la espontaneidad queda en segundo plano y la vida diaria se convierte en una actuación permanente. La pregunta deja de ser “qué quiero hacer” para pasar a “qué me conviene hacer para verme mejor”.
Esa presión también alimenta el temor al fracaso o al ridículo. Un error mínimo —una frase desafortunada, una foto mal sacada o una reacción torpe— se vive como una pérdida masiva de puntos, lo que puede derivar en ansiedad, frustración e incluso aislamiento.
Relaciones superficiales y autoestima frágil
Otro efecto posible es la consolidación de vínculos más superficiales. En la lógica de “farmear aura” se valora la frialdad, la distancia emocional y la estética por encima de la empatía y la conexión genuina. Esto puede erosionar la confianza, dificultar la construcción de amistades profundas y reforzar la idea de que solo vale quien logra sostener una imagen impecable.
En paralelo, la comparación constante con otros perfiles —reales o idealizados— puede golpear la autoestima. Quienes sienten que nunca “juntan suficiente aura” corren el riesgo de experimentar inseguridad, tristeza y una dependencia extrema del like o del comentario ajeno.
Especialistas sostienen que el desafío es ayudar a los adolescentes a distinguir entre el juego y la vida real, y a valorar la autenticidad por encima del rendimiento social permanente.
Frente a este escenario, educadores y familias plantean la necesidad de abrir conversaciones sobre el uso de las redes, el impacto de la mirada ajena y la importancia de construir una identidad lejos de los puntajes imaginarios y las métricas de popularidad.

