México inauguró el primer Museo del Gato del mundo

Entre maullidos y pantallas: así es el nuevo Museo del Gato

Exhibición interactiva en el Museo del Gato de Ciudad de México

NewsITe

En pleno Paseo de la Reforma, una de las avenidas más emblemáticas de Ciudad de México, abrió sus puertas el primer Museo del Gato del mundo, un espacio interactivo dedicado íntegramente al universo felino que ya despierta curiosidad entre turistas y amantes de los animales.

Ubicado en el número 87 de esa tradicional arteria, en la colonia Tabacalera, el museo propone un recorrido inmersivo en tres salas que combinan historia, tecnología y experiencias sensoriales para entender mejor a uno de los animales de compañía más presentes en los hogares mexicanos.

– Publicidad –

La iniciativa fue impulsada por la periodista Esther Garcilita y su esposo, el también periodista Marco Sotomayor, quienes trabajan desde hace más de una década en proyectos ligados a los gatos. Según contaron, la idea original fue un museo tradicional de esculturas y pinturas, pero pronto optaron por sumar recursos digitales y propuestas lúdicas para llegar a un público más amplio, incluidas familias con niños.

Garcilita destaca que el proyecto busca derribar mitos y prejuicios que todavía persisten sobre estos animales. El museo invita a conocer al gato como un compañero leal, cariñoso y especialmente adaptable a la vida en las grandes ciudades, donde los espacios suelen ser más reducidos.

Un recorrido inmersivo en tres salas temáticas

La primera sala funciona como un viaje en el tiempo: allí se repasa la relación entre humanos y felinos desde las antiguas civilizaciones, cuando los gatos eran venerados o asociados a deidades, hasta su llegada definitiva a los hogares modernos como miembros de la familia.

En la segunda sala, el visitante es invitado a “pensar como gato”. Mediante recursos sensoriales, efectos de luz y proyecciones, el espacio recrea cómo perciben el mundo estos animales, qué colores distinguen, cómo se orientan y qué estímulos les resultan más atractivos o amenazantes.

La tercera sala, en tanto, está pensada como un cierre lúdico del recorrido. Allí predominan los escenarios fotográficos para selfies y retratos en grupo, además de un mural virtual donde los visitantes pueden dejar registrada la huella de su propio minino, generando así una comunidad simbólica de gatos de todo el mundo.

De “La Gatería” al museo: un proyecto nacido del amor felino

El Museo del Gato es la evolución de “La Gatería”, un proyecto que Garcilita y Sotomayor iniciaron en 2012 como tienda temática y que, en 2015, derivó en el primer “cat café” de América Latina. A partir del crecimiento en redes sociales y del vínculo con el público durante la pandemia de 2020, los impulsores se animaron a soñar con un espacio museístico propio.

Ese sueño tomó forma en una propuesta más amplia, pensada originalmente como un museo con nueve salas, de las cuales hoy se inauguró una primera etapa con tres espacios listos para recibir visitantes. El montaje y la adecuación del lugar demandaron cinco meses de trabajo intenso en el que fueron probando, ajustando y descartando experiencias hasta lograr un recorrido fluido y atractivo.

“Es un proyecto hecho con amor y para que la gente aprenda más acerca de esta especie tan chula”, resumió Sotomayor al presentar el museo.

Con esta apertura, Ciudad de México suma una propuesta cultural y turística singular, que combina divulgación, entretenimiento y sensibilidad hacia los animales de compañía. Para los amantes de los gatos, el museo promete convertirse en una cita obligada en su próxima visita a la capital mexicana.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -