Viajó casi 2.000 kilómetros para conocer a una mujer y descubrió que había sido creada con inteligencia artificial

Edimar Rocha Martins, un albañil brasileño de 49 años, cruzó buena parte de Brasil para encontrarse con una supuesta influencer con la que hablaba desde hacía meses. Al llegar a Belo Horizonte descubrió que la mujer no existía y que el contenido fotográfico se generó con inteligencia artificial.

inteligencia artificial

Un albañil brasileño de 49 años recorrió casi 2.000 kilómetros para conocer a una mujer con la que mantuvo conversaciones durante meses por Instagram. Sin embargo, al llegar a destino descubrió que había sido víctima de un engaño: la persona con la que creía haber construido un vínculo no existía.

Edimar Rocha Martins había comenzado a comunicarse con un perfil identificado como Jéssica Oliveira, que reunía más de 300.000 seguidores y publicaba fotos y videos en los que promovía una vida alejada de las ciudades. Con el paso de las semanas, las conversaciones se intensificaron y la supuesta mujer le propuso mudarse a una granja. Allí tendría alojamiento y mejores condiciones económicas.

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Según la versión difundida por medios internacionales, el perfil incluso le habría prometido hacerse cargo de los gastos del traslado. Convencido de que la propuesta era real, Edimar decidió viajar hasta Belo Horizonte, en el estado de Minas Gerais.

Viajó durante 36 horas y nadie conocía a la mujer

El hombre emprendió el viaje pocos días después de la muerte de su madre y pasó cerca de 36 horas en colectivo hasta llegar a la ciudad. Sin embargo, una vez allí comenzó a encontrarse con las primeras señales de que algo no estaba bien.

Edimar recorrió distintos sectores de Belo Horizonte con fotografías de la supuesta Jéssica y consultó a vecinos para intentar encontrarla. Nadie pudo identificarla ni aportar información sobre su paradero.

“Ya había caminado por todos lados con varias fotos, mostrándolas y preguntando si alguien conocía a esa persona. Todos me decían que no, así que me sentí engañado”, relató.

Las imágenes habían sido creadas con inteligencia artificial

Finalmente, el hombre descubrió que las fotografías y videos del perfil no pertenecían a una persona real: se los generó mediante herramientas de inteligencia artificial.

El engaño lo dejó además en una situación económica delicada. Edimar había gastado sus ahorros para realizar el viaje. Una vez que comprobó que la mujer no existía, se encontró sin dinero suficiente para regresar a su ciudad.

El caso volvió a poner el foco sobre el crecimiento de perfiles falsos construidos con inteligencia artificial y utilizados para generar vínculos de confianza con usuarios reales. Se trata de una peligrosa modalidad, que puede derivar tanto en engaños sentimentales como económicos.

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