Un sismo de magnitud 7,7 dejó víctimas fatales y edificios colapsados. Myanmar y Tailandia enfrentan una emergencia humanitaria y piden ayuda internacional urgente.

El terremoto ocurrió este viernes a las 12:50 hora local, con epicentro próximo a la ciudad de Mandalay, Myanmar. La profundidad del movimiento sísmico fue de solo 10 kilómetros, aumentando su impacto destructivo en la superficie. La sacudida provocó pánico en la población y causó graves daños en diversas ciudades del país.
En Taungoo, Myanmar, una mezquita colapsó parcialmente y provocó la muerte inmediata de al menos tres personas atrapadas en su interior. En la ciudad turística de Aung Ban, el derrumbe de un hotel dejó dos muertos y al menos 20 heridos. Edificios residenciales, puentes y carreteras resultaron severamente dañados en al menos cinco localidades birmanas, incluida Mandalay.
Colapso de un rascacielos en Bangkok
En el norte de Bangkok, capital de Tailandia, un rascacielos de 30 pisos en construcción se desplomó tras el fuerte terremoto. Numerosos trabajadores quedaron atrapados bajo toneladas de concreto y escombros, mientras las autoridades confirman al menos tres muertes y decenas de heridos graves.
Ante esta catástrofe, las autoridades tailandesas declararon Bangkok como zona de desastre y suspendieron inmediatamente las operaciones de la Bolsa de Valores. Miles de personas evacuaron los edificios más altos por temor a réplicas, mientras se desplegaron intensos operativos de rescate.

Myanmar declara estado de emergencia
Tras evaluar los daños iniciales, el ejército gobernante de Myanmar declaró el estado de emergencia en varias regiones gravemente afectadas. Hospitales en la capital, Naypyidaw, se encuentran saturados ante la gran cantidad de víctimas. Las autoridades locales lanzaron un urgente pedido de donaciones de sangre para asistir a los heridos más críticos.
El gobierno también solicitó ayuda internacional para enfrentar una crisis que desborda la capacidad local. Equipos nacionales e internacionales trabajan contrarreloj en las labores de búsqueda, rescate y asistencia humanitaria.
Respuesta internacional inmediata
En respuesta al desastre, la Unión Europea manifestó disposición para brindar asistencia de emergencia tanto a Myanmar como a Tailandia. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, confirmó que satélites europeos Copernicus ya están colaborando con imágenes para facilitar las labores de rescate. Europa también expresó estar lista para desplegar más recursos según se requiera.
Los efectos del terremoto alcanzaron además a China, particularmente en la provincia fronteriza de Yunnan. Allí se reportaron daños en viviendas y al menos dos personas heridas en la ciudad de Ruili, limítrofe con Myanmar. Las autoridades chinas activaron planes preventivos ante posibles réplicas.
Mientras tanto, continúan intensamente las operaciones de rescate en toda la región. Las autoridades advierten que la cifra de víctimas fatales podría aumentar conforme avanzan las tareas de búsqueda entre los escombros.

