El Gobierno presentó una estrategia integral contra las enfermedades vasculares

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El Ministerio de Salud de la Nación anunció en Buenos Aires el lanzamiento del Plan Nacional de Salud Vascular, una estrategia que busca reducir el fuerte impacto que tienen las enfermedades cardiovasculares en la Argentina. Según datos oficiales, estos cuadros explican cerca de 3 de cada 10 muertes en el país, por lo que el Gobierno apunta a reforzar tanto la prevención como la atención y la rehabilitación.
La presentación estuvo a cargo del ministro de Salud, Mario Lugones, durante el Congreso de Cardiología. El funcionario destacó que el plan se propone ordenar y articular los recursos ya existentes del sistema sanitario —público y privado— para que los pacientes reciban una atención continua, desde la detección temprana de factores de riesgo hasta el seguimiento posterior a un evento agudo.
Como parte central de la iniciativa, el Ministerio incorporó el infarto agudo de miocardio al listado de eventos de notificación obligatoria, donde ya se encontraban el accidente cerebrovascular (ACV) y la insuficiencia cardíaca descompensada. Esto significa que cada caso que llegue al sistema de salud deberá ser registrado en forma sistemática, lo que permitirá conocer mejor la magnitud del problema y las respuestas brindadas.
Las autoridades sanitarias remarcan que disponer de esta información será clave para identificar demoras en la atención, evaluar los resultados de los tratamientos y orientar los recursos hacia las zonas y poblaciones más necesitadas. La notificación también se integrará a herramientas digitales ya utilizadas, como la Stroke App, que permite coordinar el trabajo de los equipos de emergencia y de los hospitales para reducir los tiempos críticos entre la aparición de los síntomas y la atención adecuada.
Prevención, datos y coordinación para bajar la mortalidad
Lugones subrayó que el Ministerio fijará los lineamientos generales del plan y coordinará su implementación con las provincias y la Ciudad de Buenos Aires. En esa línea, se buscará potenciar los controles periódicos de presión arterial, colesterol, glucemia y otros factores de riesgo, así como promover hábitos saludables vinculados a la alimentación, la actividad física y el abandono del tabaco.
- Registro obligatorio de infarto agudo de miocardio, ACV e insuficiencia cardíaca descompensada.
- Uso de aplicaciones y sistemas digitales para coordinar derivaciones y urgencias.
- Fortalecimiento de la red de atención, desde el primer nivel hasta los centros de alta complejidad.
- Seguimiento y rehabilitación para reducir el impacto a largo plazo en la calidad de vida.
“Trabajamos para administrar los recursos con eficiencia, mejorar la capacidad de respuesta del sistema de salud y reducir las demoras que ponen en riesgo la vida de los argentinos”, afirmó el ministro Mario Lugones, alineado con las directrices del presidente Javier Milei.
Con este plan, el Gobierno busca que menos personas lleguen tarde a la consulta, que los equipos de salud cuenten con información actualizada y que el sistema responda en forma más rápida y coordinada ante emergencias cardiovasculares. La apuesta oficial es que una mejor prevención y un uso más eficiente de los recursos se traduzcan, en el mediano plazo, en una baja sostenida de la mortalidad por enfermedades vasculares en todo el país.

