El indicador clave volvió a encender luces de alerta en la City

NewsITe
El riesgo país de la Argentina interrumpió este miércoles su racha positiva y volvió a ubicarse por encima de los 600 puntos básicos, en una jornada marcada por el retroceso de los mercados internacionales y la cautela de los inversores. El indicador que elabora el banco de inversión JP Morgan avanzó 14 unidades y cerró en 611 puntos, luego de varios días de relativa estabilidad.
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La suba del riesgo país supone un encarecimiento potencial del financiamiento para la Argentina y refleja una mayor percepción de incertidumbre por parte de los grandes fondos internacionales. En la última semana, el índice se había mantenido debajo de los 600 puntos, lo que era leído como una señal de calma moderada en los mercados. El movimiento de esta rueda, sin embargo, volvió a poner en foco la fragilidad del escenario.
Analistas consultados por la City porteña explican que el comportamiento de los activos argentinos estuvo fuertemente condicionado por el clima global. La jornada mostró una mayor aversión al riesgo en los principales centros financieros del mundo, lo que golpeó a las economías emergentes y se tradujo en bajas en los precios de los bonos soberanos.
En Wall Street, la plaza de referencia internacional, los operadores se movieron con marcada prudencia. El índice industrial Dow Jones retrocedió alrededor de 0,2%, mostrando una caída moderada frente a la volatilidad general. La toma de ganancias y el desarme de posiciones de corto plazo marcaron el pulso de la rueda, en un contexto donde los datos económicos de Estados Unidos y las expectativas sobre las tasas de interés siguen siendo determinantes.
Golpe a las tecnológicas y presión sobre los emergentes
El foco de las pérdidas se concentró en las compañías tecnológicas, que volvieron a mostrar la mayor sensibilidad ante los cambios en el apetito por el riesgo. El índice Nasdaq se hundió en torno al 2,1%, arrastrado por fuertes caídas en firmas del sector, lo que agregó presión adicional sobre los mercados emergentes, tradicionalmente más castigados cuando se deteriora el humor global.
En este contexto, los bonos argentinos tuvieron una rueda negativa y eso se reflejó de forma inmediata en el indicador de riesgo país. Operadores locales señalan que, si bien el salto no implica por ahora un cambio de tendencia estructural, sí obliga a seguir de cerca la apertura de este jueves para ver si se consolida un nuevo piso por encima de los 600 puntos.
- El riesgo país avanzó 14 unidades y cerró en 611 puntos básicos.
- La jornada estuvo marcada por caídas en Wall Street y pérdidas del Nasdaq.
- Los bonos de países emergentes, incluida la Argentina, sintieron el impacto del mayor nerviosismo global.
“El movimiento devuelve al riesgo país a una zona incómoda, donde cualquier ruido externo o local puede acelerar los ajustes de cartera”, coincidieron operadores de la City consultados por este medio.
Con los mercados internacionales atentos a los próximos datos de inflación y decisiones de política monetaria en las principales economías, la Argentina vuelve a quedar expuesta a la volatilidad global. El desafío para el Gobierno será sostener cierta estabilidad cambiaria y financiera en un escenario donde los inversores exigen cada vez más garantías para mantener su posición en activos locales.

