Con su mayoría en el recinto, el bloque que responde al intendente Mauro Poletti avaló el proyecto con aumentos de hasta el 50% y mecanismos de actualización automática. La oposición denunció un tratamiento exprés, falta de debate y un avance impositivo que impactará en el bolsillo de los vecinos.

El Concejo Deliberante de Ramallo vivió este jueves una sesión caliente en la que el oficialismo impuso su mayoría para aprobar el nuevo Código Tributario impulsado por el intendente Mauro Poletti. La oposición pidió que el texto regresara a comisión para un debate profundo y participativo, pero la bancada alineada con el Ejecutivo rechazó cualquier instancia de revisión. El resultado dejó un clima de tensión y profundizó las críticas por lo que distintos bloques consideran un “avance impositivo desmedido” y un “manejo poco transparente” del proceso legislativo.
Desde Fuerza Patria, la oficialista Daniela Mesías defendió el proyecto al calificarlo como “la piedra fundacional de un nuevo pacto fiscal” y plantear que “el Estado no es una empresa, es garante de derechos”. Sostuvo que el nuevo esquema busca mayor equidad y que serán “los grandes actores económicos quienes sostengan con mayor fuerza las políticas públicas”. Sin embargo, ese discurso no logró frenar la catarata de objeciones opositoras.
La primera en marcar distancia fue Soledad Agotegaray, de Juntos por Ramallo, quien votó en contra al considerar “inaceptable” el tratamiento exprés del proyecto. Advirtió que el aumento previsto “llega al 50% en varias tasas” y cuestionó la creación de un nuevo gravamen del 2% por litro de combustible: “Quiero claridad. ¿Cómo va a impactar esto en la vida real de la gente?”
En la misma línea, la presidenta del bloque de Hechos, Cecilia Giammaria, denunció que el oficialismo trató el Código Tributario “como si fuera un simple anexo del presupuesto”, sin convocar a sectores afectados ni garantizar un análisis multisectorial. “No llamaron a nadie. Sólo piden que convalidamos lo que ya trajeron decidido”, afirmó. Su bloque pidió que el proyecto vuelva a comisión, pero la moción fue rechazada.
De la misma banca, el concejal Luis Algasibiur profundizó la crítica con números que dejaron en evidencia la desproporción del aumento. Señaló que el 50% de incremento para 2026 choca con la inflación proyectada del 20% y advirtió que el municipio ya acumula una recomposición del 71% por encima de la inflación en los últimos dos años. “¿Quién tuvo un salario que aumentó 100% por encima de la inflación? Nadie. Se está cargando en los contribuyentes la ineficiencia del Estado”, lanzó.
El edil también cuestionó que, además del aumento base, el Código incorpora coeficientes automáticos de actualización sobre luz, gasoil, índices profesionales y variaciones salariales. “El concepto de asfixia tributaria aplica perfecto. ¿Cuál es el límite? ¿Hasta cuándo van a seguir presionando el bolsillo de la gente?”, remarcó.
Su advertencia fue clara: “Cada vez que exageran, baja la cobrabilidad. Están asfixiando justamente a los que cumplen”.
Desde el oficialismo, Marcela Isarra y Adrián Lescano minimizaron las críticas y se limitaron a justificar los tiempos institucionales. Lescano sostuvo que los concejales deben “hacerse cargo” de las responsabilidades que surgen con cada asunción. Pero esa explicación no convenció a la oposición, que insistió en que el Ejecutivo esperó a tener mayoría propia para avanzar sin consensos.
Finalmente, con los 9 votos del oficialismo contra los 7 de la oposición, el nuevo Código Tributario quedó aprobado. Para los bloques críticos, se trata de una maniobra acelerada que busca sostener las necesidades financieras de la gestión Poletti a costa del bolsillo de los vecinos.

