Una nueva cobertura para los costos que la prepaga no paga

NewsITe
En un contexto de fuertes aumentos en las cuotas de la medicina prepaga, surge en el mercado una alternativa para cubrir los gastos que quedan fuera de los planes tradicionales. Traslados, prótesis importadas, alojamiento, pérdida de ingresos y honorarios médicos por fuera de cartilla son algunos de los ítems que más pesan en el bolsillo de los afiliados y que no suelen estar incluidos en la cuota mensual.
Mientras los planes básicos ajustados al Programa Médico Obligatorio (PMO) parten de alrededor de $90.000 mensuales y los más completos superan el millón de pesos por persona, la letra chica de las prepagas deja en manos del usuario una serie de costos “invisibles” que se activan ante accidentes, cirugías o tratamientos imprevistos. En ese escenario, gana terreno un seguro complementario que funciona como una “billetera” para afrontar esos extras sin desfinanciar a las familias.
Según explican desde el mercado, se trata de una cobertura adicional, independiente de la obra social o la prepaga, que permite disponer de una suma de dinero en efectivo ante determinados eventos de salud. A diferencia de los reintegros tradicionales, el afiliado recibe una indemnización que puede destinar a distintos rubros vinculados con la atención médica o con la organización familiar durante la recuperación.
Cómo funciona el seguro tipo “billetera” para la salud
El costo mensual de esta protección adicional se ubica, según el plan elegido, entre $14.000 y $29.000. A cambio, el asegurado accede a un fondo que puede utilizar cuando la cobertura médica no alcanza. “Es una herramienta pensada para acompañar integralmente al asegurado, especialmente en situaciones donde la prepaga no llega”, sostuvo Rogelio Suárez, jefe de Salud de La Segunda Seguros.
La póliza se estructura en módulos que permiten armar coberturas a medida, de acuerdo con el presupuesto y el perfil de cada familia. De este modo, un trabajador autónomo puede priorizar la protección de sus ingresos ante una internación por accidente, mientras que otra persona puede enfocarse en gastos de traslado y alojamiento si requiere operarse en otra ciudad.
Qué gastos permite cubrir esta nueva herramienta
- Prótesis importadas: frente a intervenciones complejas, el seguro permite afrontar la diferencia entre una prótesis nacional —generalmente incluida en los planes médicos— y una importada, de mayor costo, cuando el profesional la considera más adecuada.
- Traslados y alojamiento: si el paciente debe viajar a otra localidad por falta de complejidad en su lugar de residencia, la prepaga suele cubrir la cirugía, pero no el traslado, la estadía ni la alimentación del paciente y sus acompañantes. La indemnización puede utilizarse para esos gastos.
- Pérdida de ingresos: mediante la figura de “Renta diaria por internación por accidente”, el asegurado recibe un monto por día de internación que compensa los días sin trabajar, una necesidad clave para monotributistas y autónomos.
- Honorarios diferenciales: permite pagar plus médicos o atenderse con especialistas fuera de la cartilla, algo cada vez más frecuente en grandes centros urbanos.
- Gastos no médicos: al tratarse de dinero de libre disponibilidad, también puede destinarse a contratar apoyo doméstico, cuidado de niños u otras necesidades del hogar derivadas del evento de salud.
Indemnización rápida y en efectivo
Uno de los puntos centrales de este tipo de pólizas es la rapidez en el cobro. Una vez presentada la documentación médica requerida, la aseguradora se compromete a abonar la indemnización en un plazo de hasta 15 días hábiles. Ese pago en efectivo permite resolver urgencias sin recurrir a ahorros, endeudarse o postergar tratamientos.
“Se trata de un respaldo económico concreto cuando más se necesita”, subrayan desde el sector asegurador, al destacar el rol de estas coberturas como complemento de las prepagas y obras sociales, y no como un reemplazo.
Con los costos de la salud en alza y un sistema de medicina privada cada vez más exigido, la combinación de un plan médico y una cobertura tipo “billetera” aparece como una opción para quienes buscan proteger tanto el acceso a la atención como la estabilidad de sus ingresos.

