Delincuentes sustrajeron un caño de cobre del establecimiento ubicado en Montevideo y Las Heras. El episodio se suma a una extensa seguidilla de ataques contra edificios educativos registrada durante las últimas semanas.

La ola de robos y vandalismo contra establecimientos educativos de San Nicolás sumó un nuevo episodio. Esta vez, delincuentes atacaron la Escuela Primaria N° 40, ubicada en la zona de Montevideo y Las Heras, donde sustrajeron un caño de cobre.
El nuevo hecho profundiza una seguidilla que durante las últimas semanas alcanzó a escuelas primarias, jardines de infantes, una secundaria y un centro de formación profesional de distintos sectores de la ciudad.
Los ataques tienen como objetivo recurrente elementos de las instalaciones de los establecimientos. Entre los últimos hechos aparecen robos de medidores de gas, caños de cobre, cableado y otros elementos, además de daños en ventanas y calefactores.
Una extensa lista de escuelas afectadas
Uno de los episodios más recientes ocurrió en la Escuela Primaria N° 46, de barrio Las Mellizas, que sufrió dos ataques en menos de 24 horas. Primero vandalizaron varias ventanas y, al día siguiente, delincuentes sustrajeron el medidor de gas.
La sustracción dejó al establecimiento sin suministro y obligó a iniciar las gestiones para reponer el dispositivo. La misma escuela ya había sufrido un robo durante el año pasado.
Otros hechos se registraron en la Escuela Primaria N° 43 y el Jardín de Infantes N° 917, donde sustrajeron medidores de gas. En tanto, delincuentes forzaron puertas y ventanas y provocaron importantes destrozos en la Escuela Primaria N° 17 durante un intento de robo. Diez días antes, ese mismo establecimiento había sufrido la sustracción de tres reflectores exteriores.
También se registraron ingresos al Jardín de Infantes N° 923 y a otro jardín ubicado sobre calle Pringles.
Robos de cableado y elementos del interior
La Escuela N° 45, en la zona norte de San Nicolás, también sufrió el robo de todo su cableado exterior.
La sucesión de hechos genera además un impacto económico sobre el sistema educativo. Cada ataque obliga a destinar recursos de mantenimiento a reparar instalaciones y reponer los elementos sustraídos o dañados.
El problema se produce, además, mientras el Consejo Escolar advierte sobre una reducción de los recursos que recibe mediante el Fondo Provincial Compensador. Desde el organismo señalaron que San Nicolás pasó de percibir 44 millones de pesos a recibir entre 24 y 26 millones, mientras que durante julio ingresaron 11 millones.

