Investigación clave para el tiburón gatopardo en Patagonia
NewsITe
Un equipo de especialistas que trabaja en el Parque Provincial Patagonia Azul, en la provincia de Chubut, lleva adelante un proyecto de marcaje de tiburones gatopardo (Notorynchus cepedianus) con el objetivo de conocer mejor sus movimientos, migraciones y uso de las costas patagónicas. La iniciativa se enmarca en los esfuerzos por conservar esta especie emblemática del Atlántico sur occidental, cuya protección se volvió prioritaria en la agenda ambiental.
El programa consiste en capturar ejemplares de tiburón gatopardo de manera controlada y, una vez fuera del agua, medirlos, pesarlos y determinar su sexo. Luego se les coloca una marca plástica tipo “espagueti”, con un número de identificación de cinco dígitos y un teléfono de contacto. Estos datos permiten reconstruir los recorridos de los animales cuando son recapturados o avistados tiempo después.
Según señalan los investigadores, aún existen grandes vacíos de información sobre la estacionalidad y las rutas migratorias de los tiburones en la región, por lo que cada registro resulta valioso. Para avanzar en el conocimiento científico, el equipo convoca especialmente a pescadores deportivos y artesanales a colaborar informando cada interacción con ejemplares marcados.
Qué hacer si se pesca un tiburón gatopardo marcado
Si un pescador captura un tiburón gatopardo que tenga una de estas marcas plásticas, el protocolo indica registrar el número de identificación de la etiqueta, la fecha, la hora y la playa exacta de la captura. También se recomienda tomar una fotografía del animal y anotar todas las características posibles, como tamaño estimado, sexo si puede determinarse y condiciones en las que se encontraba.
- Registrar número de marca, fecha, hora y ubicación precisa.
- Tomar una foto nítida del ejemplar, si es posible.
- Devolver el tiburón con vida al mar lo antes posible.
- Reportar la captura al teléfono indicado en la etiqueta.
Los especialistas subrayan que, en caso de captura incidental, es fundamental quitar el anzuelo con cuidado para minimizar el daño. El uso de anzuelos circulares, recomendados para la pesca responsable, facilita la maniobra y reduce las lesiones en el animal.
Cómo reconocer a un tiburón gatopardo en las costas chubutenses
El tiburón gatopardo fue declarado Monumento Natural por la provincia de Chubut mediante una ley sancionada el año pasado. La normativa prohíbe su faenamiento y obliga a que cualquier ejemplar capturado sea devuelto al mar con vida, reforzando su estatus de especie protegida.
Para identificarlo, los especialistas sugieren observar una característica distintiva: es el único tiburón de la zona costera patagónica que presenta siete branquias. Además, tiene una coloración grisácea con manchas oscuras distribuidas en el cuerpo y una fisonomía robusta, de gran tamaño, con cabeza y boca redondeadas. Estos rasgos permiten diferenciarlo de otras especies de escualos presentes en la región.
“El tiburón gatopardo es el único de la costa patagónica con siete branquias, y su protección es clave para la salud del ecosistema marino”, destacan desde el Proyecto Patagonia Azul.
Avances y conciencia en el sector pesquero
Las acciones de conservación comienzan a reflejarse también en eventos de pesca deportiva. Durante la última edición de la Fiesta del Salmón, los organizadores establecieron por primera vez la obligación de devolver al mar todos los tiburones que fueran capturados durante la competencia. Esta disposición marcó un precedente importante para la concientización del sector pesquero sobre el cuidado de la fauna marina.
Con el aporte de la comunidad pesquera, el seguimiento científico y la normativa de protección vigente, las autoridades y organizaciones ambientales esperan consolidar una estrategia de conservación a largo plazo para el tiburón gatopardo, una especie clave para el equilibrio de los ecosistemas marinos patagónicos.


