El oficialismo busca alinear posiciones antes del debate clave
NewsITe
La mesa política del Gobierno nacional volverá a reunirse este martes, desde las 14, con un objetivo doble: ordenar la estrategia parlamentaria para avanzar con la reforma electoral y, al mismo tiempo, desactivar las tensiones internas que se abrieron en el oficialismo en torno al alcance del proyecto impulsado por La Libertad Avanza.
En la Casa Rosada reconocen que el clima no es el mejor. El caso judicial que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, dejó secuelas en la relación entre algunos dirigentes de peso y obligó al Presidente Javier Milei a ordenar la presentación de la declaración jurada del funcionario para intentar cerrar el frente de conflicto. Sobre ese telón de fondo, el debate por los cambios en las reglas electorales aparece como el próximo punto de fricción.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, llegó a la reunión con una posición tajante: el proyecto debe aprobarse tal como fue redactado por el oficialismo, sin retoques ni artículos separados. El texto prevé, entre otras cuestiones, la eliminación de las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), uno de los aspectos más discutidos dentro y fuera del Congreso.
Sin embargo, en el Senado y en la Cámara de Diputados se multiplican las voces –incluso entre aliados del espacio violeta– que reclaman un tratamiento desdoblado. El punto central de la discusión es el apartado conocido como “Ficha Limpia”, que busca impedir que personas con condenas firmes por corrupción puedan presentarse a cargos electivos. Para ese sector, esta cláusula debería discutirse en un proyecto aparte, con un acuerdo más amplio.
Tensiones internas y dudas sobre los votos
De acuerdo con fuentes parlamentarias, la propuesta de separar Ficha Limpia del resto del paquete electoral surgió de la senadora Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta e integrante de la mesa política. La legisladora ya había encendido alarmas en el oficialismo al exigir que Adorni transparentara su situación patrimonial, lo que obligó a una reacción pública del Presidente y del propio ministro coordinador.
En despachos legislativos admiten que hoy “los votos no están” para aprobar la reforma completa en los términos que envió el Poder Ejecutivo. Por eso, algunos operadores políticos trabajan sobre la idea de un esquema por tramos, que permita sacar adelante los puntos de mayor consenso y dejar para más adelante los artículos más sensibles, como la eliminación de las PASO.
De todos modos, cerca de Karina Milei descartan cualquier marcha atrás. Reafirman que no se aceptarán modificaciones y que la instrucción es sostener el texto original “sin cambiar ni una coma”. La pulseada, admiten en el propio oficialismo, se dirimirá en el recinto y en la capacidad de sumar apoyos entre bloques dialoguistas.
Una semana legislativa cargada y otras leyes en juego
La reforma electoral no será el único tema de la agenda del Congreso. El Gobierno libertario también intentará ordenar la discusión de la llamada Ley Hojarasca, un conjunto de derogaciones y adecuaciones normativas que, según la versión oficial, busca simplificar el entramado regulatorio heredado. Paralelamente, se preparan debates por la reducción de subsidios en zonas frías, un asunto que impacta en las tarifas de millones de usuarios del sur del país y del conurbano bonaerense.
- Reforma electoral con eliminación de las PASO y debate por Ficha Limpia.
- Ley Hojarasca, orientada a derogar normas consideradas obsoletas.
- Revisión y posible recorte de subsidios a tarifas en zonas frías.
En el oficialismo admiten que será necesario desplegar una intensa “estrategia de seducción” hacia bloques aliados para destrabar los proyectos más sensibles.
La reunión de la mesa política será, en este contexto, un termómetro del poder de fuego del Gobierno en el Congreso. De su capacidad para ordenar a los propios y de tejer acuerdos con sectores de la oposición dependerá no solo el futuro de la reforma electoral, sino también la posibilidad de avanzar con el resto del paquete de leyes que la administración Milei considera clave para consolidar su programa de gobierno.


