La central sindical advirtió que hay consenso para una huelga nacional si avanza el proyecto en Diputados y criticó duramente al Gobierno y a los legisladores que respaldaron la iniciativa. Además, gremios del FreSU presionan para que se concrete una medida de fuerza con movilización al Congreso.

En la antesala de la cumbre del Consejo Directivo de la CGT, la central sindical adelantó que están “dadas las condiciones” para convocar a un paro general de actividades en rechazo a la reforma laboral, que ya cuenta con media sanción del Senado y que será tratada el miércoles en comisiones de la Cámara de Diputados.
Cristian Jerónimo, uno de los tres jefes de la central sindical, sostuvo que “están dadas las condiciones y generados los consensos colectivos para ir hacia una huelga nacional”. El dirigente, referente del Sindicato del vidrio, criticó que la CGT “entiende que no fueron escuchados sus pedidos” y afirmó que “seguramente” impulsarán una medida de fuerza general.
Jerónimo profundizó su postura al señalar: “Creo que están dados los consensos colectivos de los distintos sectores para ir a un paro nacional. Trabajaremos para que sea con el mayor grado de acatamiento de todos los sectores, para que sea una gran huelga. Cuando mañana se junte el consejo directivo lo terminará de confirmar oficialmente, vamos a trabajar para construir una gran huelga contundente”.
En paralelo, el cosecretario general de la CGT envió un mensaje directo a los diputados, en declaraciones a Radio 10, en la previa del debate en la Cámara Baja: “No puede avanzar tal como está, los diputados tienen que entender que hay que rechazar el proyecto”.
El dirigente reiteró el llamado a la reflexión a legisladores y gobernadores, y cuestionó: “Muchos mandaron a respaldar la iniciativa, con sus senadores, fueron muy irresponsables a la hora de priorizar a la gente”.
Desde la central sindical también intensificaron las críticas a la reforma laboral. Jerónimo expresó: “Es una locura, va en contra de los derechos de los trabajadores. Tiene una redacción maliciosa, carga ideológica, va en contra de los derechos laborales. Se hizo para tapar el fracaso del plan económico del Gobierno”.
Asimismo, apuntó contra el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, al afirmar: “Dijo claramente que quieren romper la matriz sindical para después ir por todos los derechos y conquistas de los trabajadores. Tienen un grado de perversidad hacia el pueblo, no hay margen para seguir sosteniendo este proceso político que le hace tanto daño al pueblo”.
En este contexto, crecen las presiones internas para que la CGT concrete una medida de fuerza. Un grupo de sindicatos, entre ellos la UOM, Aceiteros, ATE y las dos CTA, que integran el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), anunció un paro con movilización al Congreso para cuando la reforma laboral se trate en Diputados, y reclama a la central obrera una convocatoria a un paro general.

