Italia restringe la ciudadanía a descendientes de italianos hasta segunda generación, excluyendo a miles de argentinos interesados.

Italia implementó cambios significativos en su ley de ciudadanía, que afectarán a miles de argentinos que aspiraban a obtener el pasaporte italiano. El ministro de Relaciones Exteriores, Antonio Tajani, explicó que la medida fue adoptada con el fin de evitar la “comercialización” de la nacionalidad.
El Gobierno italiano emitió un decreto el viernes que modifica los requisitos para acceder a la ciudadanía por descendencia. A partir de ahora, se limitará el beneficio a aquellos descendientes de italianos que tengan al menos un padre o abuelo nacido en Italia. Anteriormente, bastaba con tener un bisabuelo o tatarabuelo italiano para solicitar la nacionalidad. La medida afecta a miles de argentinos que habían visto en esta posibilidad una oportunidad de obtener beneficios laborales y de residencia en Europa.
Restricciones más estrictas y medidas contra el abuso
La reforma se basa en el principio de “Ius Sanguinis”, que concede la ciudadanía por descendencia directa. Sin embargo, en los últimos años, muchos inmigrantes han utilizado este sistema de manera excesiva, generando preocupaciones en las autoridades italianas. Tajani destacó que la ley de ciudadanía no será abolida, pero sí se establecerán límites más estrictos para evitar abusos y la comercialización de pasaportes.
En su discurso, Tajani afirmó que el objetivo de la reforma es proteger a aquellos que realmente desean ser italianos. Agregó que es necesario evitar los casos en los que se ofrecían “cursos” para obtener la nacionalidad de forma irregular, prometiendo una “salida laboral inmediata”. Esta situación, según el ministro, ponía en riesgo la seriedad del proceso.
Requisitos específicos y nuevas normativas de procedimiento
El nuevo decreto aprobado por el gobierno italiano establece que solo los descendientes de primera o segunda generación, como los hijos o nietos de italianos, podrán acceder a la ciudadanía automática. A partir de la medianoche del viernes, ya no será posible solicitar la ciudadanía con los criterios previos, que permitían la inclusión de bisabuelos y tatarabuelos italianos.
La reforma se implementará en dos fases. En la primera, algunos cambios entrarán en vigor de inmediato, mientras que en la segunda fase se añadirán modificaciones sustanciales. Uno de los aspectos más relevantes será la obligación de los ciudadanos nacidos fuera de Italia de mantener lazos reales con el país, ejerciendo los derechos y deberes de la ciudadanía al menos una vez cada 25 años. Aún no se precisaron detalles sobre los derechos y deberes exactos que se exigirán.
Los argentinos, los más afectados por la reforma
Italia ha concedido la ciudadanía a numerosos argentinos, que forman una de las comunidades más grandes de descendientes de italianos. En 2023, alrededor de 20.000 argentinos obtuvieron la nacionalidad italiana, y en 2024, el número creció a 30.000. Con la nueva reforma, muchos de estos solicitantes quedarán excluidos, ya que solo aquellos con padres o abuelos italianos podrán acceder al pasaporte.
Según el Ministerio de Asuntos Exteriores italiano, se estima que entre 60 y 80 millones de personas en el mundo podían reclamar la ciudadanía italiana bajo las condiciones previas. Este cambio también afectará a otras naciones con grandes comunidades italianas, como Brasil.
Un cambio en los trámites consulares
Otro de los aspectos fundamentales de la reforma es el cambio en los trámites para obtener la ciudadanía. Los solicitantes ya no deberán acudir a los consulados italianos, que han estado sobrepasados debido al aumento de solicitudes en los últimos años. En su lugar, los interesados deberán presentar su solicitud en una oficina centralizada del Ministerio de Exteriores en Roma.
Este cambio busca hacer los trámites más eficientes y liberar recursos para los consulados, que ahora podrán centrarse en brindar servicios a ciudadanos italianos ya establecidos en el exterior. Aunque se prevé un período de transición de un año para la implementación de esta nueva estructura, se espera que el cambio reduzca las demoras y facilite el proceso de obtención de la ciudadanía.
El contexto del aumento de inmigración a Italia
El endurecimiento de los requisitos de ciudadanía italiana se produce en un contexto de creciente inmigración al país europeo. Desde 2014, el número de ciudadanos italianos residentes en el exterior ha aumentado un 40%, pasando de 4,6 millones a 6,4 millones a finales de 2024. Esto refleja el creciente interés por obtener la ciudadanía italiana, particularmente en países con grandes comunidades italianas, como Argentina y Brasil.
Este incremento se debe, en parte, al atractivo de la ciudadanía italiana para quienes buscan mejores oportunidades laborales y de residencia en la Unión Europea. Sin embargo, el Gobierno italiano ha decidido poner límites a este fenómeno para garantizar que el proceso de naturalización sea justo y transparente.

