García Furfaro denunció “sabotaje” del fentanilo contaminado y le apuntó a Andrés Quinteros

Se trata del empresario que responsable de HLB Pharma durante el periodo en que se elaboró en fentanilo que habría provocado la muerte de al menos 34 pacientes, decesos que ahora se investigan en la Justicia. Ariel García Furfaro presentó un escrito al juez denunciando un sabotaje y extorsiones, que adjudicó al nicoleño Andrés Quinteros, a quien definió como “una persona inescrupulosa”.

De la redacción de EL NORTE
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Un escrito con una grave acusación dirigida contra el dirigente nicoleño Andrés Quinteros se incorporó recientemente a la causa judicial a cargo del juez federal de La Plata Ernesto Kreplak, en torno a fentanilo contaminado que habría provocado la muerte de al menos 34 personas en distintos hospitales y clínicas del país.

Según consignó el medio Infobae, Ariel García Furfaro –dueño de HLB Pharma y vinculado a Laboratorios Ramallo en la fecha de elaboración del polémico fentanilo– se presentó ante la Justicia y entregó al juez Kreplak un explosivo escrito.

Expresó que desde hace semanas es objeto de un “escarnio periodístico injustificado” y vincula con un posible sabotaje sobre algunas muestras de fentanilo al ex colaborador Andrés Quinteros, a quien en otra causa penal lo acusa de “extorsión”. Se trata del dirigente nicoleño que fue presidente del Concejo Deliberante y que entre 2013 y 2017 fue diputado provincial miembro del bloque del Frente de Todos.

“Lo hago en base a una sospecha fundada de que parte o todo de lo ocurrido pudo tener que ver con el accionar de una persona inescrupulosa, llamada Andrés Quinteros”, sostuvo García Furfaro en el escrito, según afirma Infobae.

“Se trata de una persona que he conocido cuando él trabajaba en el Ministerio de Justicia de la provincia de Buenos Aires, como secretario del entonces ministro de la provincia de Buenos Aires, durante la gobernación de Felipe Sola. En ese entonces, cuando yo estaba pasando por un momento difícil, me ayudó mucho, y lo consideré alguien de profunda confianza. Con posterioridad, fue diputado provincial y mantuvimos siempre una relación de cercanía. En ocasión de que yo hubiera adquirido un primer laboratorio, él se acercaba a pedirme donaciones (especialmente de suero) para regalar, a su vez, a hospitales y municipalidades, lo que favorecía su actividad política. Cuando comenzaron los proyectos para poner en funcionamiento Laboratorios Ramallo y HLB Pharma, en 2017, me encontraba absolutamente abocado a los dos (quedando luego más vinculado con los aspectos legales y comerciales de este último), y supe que Quinteros estaba sin trabajo”, relató el empresario al magistrado Kreplak.

El quiebre

Y agregó: “Debido a la relación y buenos gestos que él había tenido hacia mí cuando nos conocimos, no dudé en ofrecerle trabajar en los laboratorios. A poco tiempo, y en la medida en que yo me retiraba hacia otros proyectos y a aspectos comerciales, él se ocupó de los sistemas de seguridad, depósito, y cuestiones generales, como apoderado. Tanto fue así que cuando se fue de la empresa surgieron faltantes de grabaciones de las cámaras de seguridad, asumo que para cubrir alguna maniobra que él prefería que permaneciera oculta. Su control sobre los laboratorios, especialmente sobre sus sistemas de cámaras, informáticos y seguridad, o incluso sobre contrataciones de personal era casi total, al punto que muchos creían que se trataba del dueño de Ramallo”.

García Furfaro refirió que su relación con Quinteros “se rompió del todo” cuando un empleado de Laboratorios Ramallo puso en conocimiento de su jefe que “Quinteros le había pedido que sustrajera 30 ampollas de morfina y se las vendiera a él”.

García también sostuvo haber denunciado a Quinteros por extorsión en febrero de 2025, luego de que una ex empleada informara que el ex diputado provincial intentó reclutar personas para realizar denuncias falsas de abuso a cambio de dinero. Tal como ya consignó EL NORTE, testimonios notariales aportados a la causa en la UFIJ N°3 de San Nicolás señalan que Quinteros instaba a ex empleados a denunciar supuestas irregularidades ante la Justicia y ante ANMAT, con el objetivo de perjudicar la imagen del laboratorio.

Extorsión

El escrito de García Furfaro menciona además un episodio de intento de extorsión supuestamente sufrido en marzo de este año. Según relató, un individuo lo contactó y le advirtió sobre problemas inminentes relacionados con una presunta contaminación del fentanilo que se haría pública y vincularía a los laboratorios Ramallo y HLB Pharma.

García expuso en la Justicia que su sospecha de que los datos utilizados por esta persona “provenían de Quinteros”.

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