La remake de Blancanieves decepcionó en taquilla y generó polémica por cambios en la historia y su enfoque considerado “woke”.

La nueva versión de Blancanieves no logró conquistar al público. Su estreno mundial recaudó apenas 87,3 millones de dólares, muy por debajo de las expectativas.
Protagonizada por Rachel Zegler y Gal Gadot, la película tuvo un debut débil en Estados Unidos, con solo 43 millones de dólares recaudados en su primer fin de semana.
En el mercado internacional tampoco destacó. La recaudación global de 87 millones quedó lejos de los 240 millones que costó producirla, según datos oficiales.
Dirigida por Marc Webb, la película llegó a los cines envuelta en controversias que comenzaron mucho antes de su estreno.
Las críticas giran en torno a la representación de los siete enanitos, los cambios narrativos y las posturas políticas de las protagonistas.
Muchos usuarios en redes sociales celebraron el bajo rendimiento del filme, acusando a Disney de inclinarse hacia una visión “woke” del clásico cuento.
Algunos mensajes en X compararon la versión original de 1937 con esta adaptación, que tildaron de “propaganda progresista” disfrazada de cuento de hadas.
La diversidad en el reparto, liderado por Zegler, de origen latino, también alimentó la discusión sobre las reinterpretaciones modernas de los clásicos.
El debate se intensificó con las reacciones mixtas de la crítica, que no logró encontrar consenso sobre los méritos artísticos del filme.
El lanzamiento se vio limitado incluso en lo promocional. Disney redujo la escala del estreno en Los Ángeles y canceló las entrevistas en alfombra roja.
Analistas del sector consideran que el fracaso no se debe solo al debate cultural. También señalan fatiga del público y saturación de remakes live-action.
Casos como La Bella y la Bestia o El Rey León habían logrado éxitos masivos. Esta vez, la fórmula no funcionó como se esperaba.
En redes, algunos expertos detectaron que el 42 % de los comentarios negativos provenían de cuentas que ni siquiera habían visto la película.
Esto refuerza la idea de que la polémica fue impulsada más por ideología que por la valoración directa de la obra cinematográfica.
La discusión pone en evidencia el dilema que enfrenta Hollywood: cómo modernizar sus historias sin perder la conexión con el público original.
Por ahora, Blancanieves 2025 se suma a la lista de remakes que no lograron brillar, a pesar del peso de su legado y su millonaria inversión.

