El máximo tribunal rechazó un recurso de queja de la defensa y confirmó las penas impuestas por la justicia federal de San Juan. La exagente de la AFIP y su hijo actuaban sobre monotributistas a cambio de dinero.

La Corte Suprema de Justicia dejó firme la condena a una exagente de la AFIP y a su hijo, acusados de cobrar coimas para modificar registros fiscales de contribuyentes con deudas en el organismo recaudador. La decisión surge del fallo firmado por los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, quienes rechazaron por extemporáneo un recurso de queja presentado por la defensa de Mirta Susana Caballero y de Santiago Emanuel Martín.
El pronunciamiento confirmó la sentencia dictada por la justicia federal de San Juan, donde se investigaron maniobras realizadas entre 2007 y 2015. Según la pesquisa, Caballero trabajaba en el área de Servicios al Contribuyente de la AFIP en esa provincia y tomaba contacto con monotributistas para ofrecerles la regularización de sus registros a cambio de dinero. Ese trámite les permitía mantener contratos laborales con el Estado provincial como porteros del Ministerio de Educación. Su hijo colaboró en las operaciones pese a no ser funcionario público.
Condenas y testimonios del juicio
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de San Juan condenó a Caballero a un año y seis meses de prisión en suspenso, además de inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos. Para Martín, la pena fue de un año de prisión en suspenso. Las imputaciones se sostuvieron con testimonios directos de contribuyentes y empleados del organismo recaudador.
En el debate oral, un testigo relató que durante años recurrió a Caballero para gestionar trámites vinculados a su monotributo con el fin de renovar el contrato laboral como portero. Otra contribuyente declaró que, tras darse de baja su inscripción por falta de pago, Caballero le entregó un número telefónico y la dirección de su domicilio. Al asistir, fue atendida tanto por la exfuncionaria como por su hijo.
Irregularidades detectadas en el organismo
Durante el juicio también declaró una empleada de la AFIP, quien sostuvo que compañeros de trabajo le advirtieron que Caballero intervenía en trámites que no le correspondían y que algunos contribuyentes acudían específicamente a ella para que les gestionara documentación por fuera de los procedimientos formales. Ese patrón de atención irregular reforzó la acusación sobre la existencia de un circuito paralelo dentro del organismo.
Con la resolución de la Corte, las condenas quedaron firmes y se cerró la instancia recursiva para ambos imputados.

