La asistencia norteamericana busca evitar el filtro del Congreso argentino y exige una pronta liberalización del tipo de cambio. El Tesoro de EE.UU. analiza un menú de herramientas de ayuda.

Estados Unidos armó una ingeniería financiera para asistir al Gobierno de Javier Milei sin necesidad de atravesar el filtro del Congreso argentino. El Tesoro norteamericano estudia opciones que se activarían después de las elecciones legislativas. Entre las exigencias figura la pronta liberalización del tipo de cambio. La ayuda está atada al alineamiento geopolítico que el oficialismo promueve con Washington.
Desde Perfil anunciaron que el menú de herramientas incluye un swap de USD 20.000 millones, la recompra de bonos argentinos en dólares y un eventual crédito stand-by del Fondo de Estabilización Cambiaria. Estas alternativas podrían esquivar el debate legislativo. Cada mecanismo presenta ventajas legales y riesgos políticos para la administración nacional. La clave está en que el dólar comience a flotar cuanto antes.
El exfuncionario económico Alejandro Werner escribió en el Financial Times que Argentina debería liberar su moneda de inmediato. Consideró que sostener la actual banda cambiaria debilitaría la resiliencia financiera del país. Advirtió que un paquete de apoyo requiere condiciones estrictas. Entre ellas mencionó la reforma tributaria y la autonomía del Banco Central.
Otro de los caminos analizados es la recompra de bonos. Scott Bessent, máxima autoridad económica de EE.UU., detalló que podrían comprarse tanto títulos primarios como secundarios. En este último caso, se trataría de una simple inversión de mercado. El objetivo es aliviar vencimientos por USD 4.200 millones en enero.
El swap entre el Banco Central y la Reserva Federal permitiría contar con una línea de crédito inmediata. El monto estimado alcanzaría los USD 20.000 millones. El mecanismo no generaría deuda en dólares, ya que funciona como intercambio de monedas. Serviría para reforzar reservas o frenar eventuales corridas cambiarias.
En el caso del crédito stand-by, la situación es más compleja. La Constitución establece que un empréstito requiere aprobación legislativa. Sin embargo, el Ejecutivo podría apelar a un decreto de necesidad y urgencia, como ocurrió con el acuerdo anterior con el FMI. Ese atajo abriría tensiones institucionales.
El ex número dos del FMI, Gita Gopinath, sostuvo en la red X que Argentina debe adoptar un régimen cambiario más flexible y acumular reservas. Destacó que el apoyo estadounidense ayudará a prevenir fluctuaciones especulativas. Pero subrayó que las reformas deben lograrse con consenso interno. La presión se centra en la flotación de la moneda.
El contexto económico ya muestra impactos inmediatos. La eliminación de retenciones para granos y carnes permitió ingresos de divisas por USD 7.000 millones. Esa cifra coincidió con el tope fijado por el Gobierno. Para el Tesoro norteamericano, se trata de una condición previa cumplida.

