El Papa autorizó la promulgación del decreto que habilita la beatificación del empresario argentino, quien se convertirá en el primer empresario reconocido como beato por la Iglesia.

El Vaticano confirmó la próxima beatificación de Enrique Shaw, empresario y laico argentino, luego de que el Papa autorizara la promulgación del decreto correspondiente. La decisión incluyó también a once personas reconocidas como mártires durante la Guerra Civil española, aunque Shaw se convirtió en el único beato no vinculado a ese período histórico.
Según informó la Santa Sede, el decreto reconoce el milagro atribuido a la intercesión del Venerable Siervo de Dios Enrique Shaw, lo que habilita formalmente su beatificación. En paralelo, el Papa dispuso la beatificación de once mártires españoles asesinados entre 1936 y 1937 en el contexto de la persecución anticristiana.
De acuerdo al comunicado oficial, los mártires fueron asesinados “por odio a la fe” y una amplia documentación acreditó su disposición a dar la vida sin renunciar a sus convicciones. El Vaticano señaló que, al permanecer junto a sus familias y no ocultarse pese al riesgo, su fama de martirio se difundió rápidamente y perduró con el paso del tiempo.
El milagro que abrió las puertas a la beatificación
El milagro que habilitó la beatificación de Enrique Shaw fue la recuperación de Matías, un niño que el 21 de junio de 2015, cuando tenía cinco años, sufrió un grave accidente tras recibir una patada en la nuca de un caballo en una finca ubicada en las cercanías de Buenos Aires. El impacto le provocó la pérdida de conocimiento y, debido a la gravedad de las lesiones, no pudo recibir el tratamiento adecuado en el hospital de Suipacha.
Ante ese cuadro, el padre del niño solicitó la intercesión de Enrique Shaw y convocó a familiares y allegados a rezar por su recuperación. La evolución favorable fue constatada médicamente en 2016 y 2018, aunque en un primer momento se habían detectado leves déficits neurológicos.
En 2019, dos peritos evaluaron nuevamente al paciente y confirmaron la ausencia de secuelas neurológicas significativas. En la actualidad, Matías lleva una vida normal, practica deportes y presenta un buen desempeño escolar, de acuerdo a lo informado por el Dicasterio para la Causa de los Santos.
El reconocimiento al primer empresario beato
La Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), parte actora, y la Acción Católica Argentina (ACA), coactora de la Causa de beatificación y canonización de Enrique Shaw, expresaron su “inmensa alegría la noticia de la decisión del Papa León XIV de autorizar la promulgación del decreto sobre el milagro atribuido a la intercesión del Venerable Siervo de Dios, resolución que abre el camino a su beatificación”.
En ese marco, la presidenta de ACDE, Silvia Bulla, afirmó: “La beatificación de Enrique Shaw le brindará al mundo el primer empresario reconocido como un ejemplo de santidad y resulta para el mundo una invitación urgente a humanizar la economía, trabajar por el bien común y la dignidad del trabajo”.
Por su parte, la presidenta de la Acción Católica Argentina, Claudia Inzaurraga, sostuvo: “Enrique participó en la Acción Católica y, como muchos otros ‘santos de la puerta de al lado’, vivió su fe con valentía, compartiendo proyectos, espacios de comunión, gestando comunidad en su entorno laboral y social, una vida que nos sigue inspirando a ser ‘sal y luz’ en el mundo”.
Quién fue Enrique Ernesto Shaw
Enrique Shaw no fue sacerdote ni religioso. Fue empresario, esposo, padre de nueve hijos y oficial de la Armada. Nació en 1921 en el Ritz de París y desarrolló su vida con una coherencia que lo convirtió en uno de los próximos beatos argentinos.
Entendió la empresa como una comunidad de personas y no como una estructura orientada únicamente al lucro. Convencido de que el trabajo debía estar al servicio de la dignidad humana, promovió relaciones laborales basadas en el diálogo, la justicia y el respeto, incluso en contextos de fuerte conflictividad social.
Ese enfoque se tradujo en decisiones concretas. Fue impulsor del salario familiar en la Argentina, una medida pionera en su tiempo, pensada para que el ingreso del trabajador contemplara también la responsabilidad de sostener una familia. En 1955, en el contexto de la persecución religiosa posterior a la quema de iglesias y al enfrentamiento entre el Estado y la Iglesia, Shaw fue detenido por su condición de católico comprometido y por su fidelidad pública a la fe.
Fue fundador y primer presidente de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), desde donde impulsó la Doctrina Social de la Iglesia en el ámbito económico. Su camino espiritual lo llevó a permanecer en el mundo empresarial, convencido de que su misión era transformarlo desde dentro. Un dato que hoy adquiere valor simbólico es que la diócesis que lo alentó a continuar ese camino es la de Chicago, la misma de origen del actual Papa León, quien lo definió como “un hombre providencial para nuestros tiempos”.
En su juventud, Shaw enfermó gravemente de cáncer y necesitó transfusiones urgentes. Los obreros de su empresa se ofrecieron espontáneamente a donar sangre para salvarle la vida. Tras ese episodio, pronunció una frase que trascendió: “Ahora soy feliz, ya que por mis venas corre sangre obrera”.
El camino hacia la beatificación
En abril de 2021, el papa Francisco declaró venerable a Enrique Shaw. En enero de 2025, el milagro atribuido a su intercesión superó la instancia médica y recibió la aprobación de la Comisión Teológica. El 17 de junio, la Comisión de Teólogos aprobó de manera “unánime” la oración de intercesión y los frutos del milagro, y finalmente este miércoles la comisión de obispos y cardenales del Dicasterio para las Causas de los Santos dio su parecer favorable.

