Tras conocerse la designación de Robert Prevost como nuevo líder mundial de la Iglesia Católica, el obispo de la Diócesis de San Nicolás, monseñor Hugo Santiago, remarcó puntos de contacto entre el nuevo papa León XIV y su predecesor argentino, Francisco I. “A lo largo de camino recorrido por el nuevo papa pudimos ver ya una sintonía con Francisco”, destacó el Obispo en diálogo con EL NORTE.

De la redacción de EL NORTE
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Desde el pasado jueves, la Iglesia Católica tiene un nuevo líder mundial. En sólo cuatro votaciones, el Cónclave de cardenales designó a monseñor Robert Prevost como sucesor del fallecido Francisco I: Jorge Bergoglio, el papa argentino. En contacto con EL NORTE, monseñor Hugo Santiago, obispo de la Diócesis de San Nicolás celebró la designación y consideró que León XIV será un continuador de la obra y el legado de Francisco.
“Monseñor Robert Prevost, el nuevo papa, León XIV, es antes que nada un religioso agustino, que si bien nació en Chicago, se fue de misionero al Perú. Estando allí fue nombrado General de la Orden de los Agustinos. Y acá hay una primera dimensión para conocer, puesto que los Agustinos tienen casas en los cinco continentes. Siendo General de una congregación de ese tipo, el nuevo papa conoció las diversas culturas de todos los continentes”, remarcó Santiago, quien advirtió que tal circunstancia “nos da la idea de que tiene una visión general muy amplia de distintas culturas”.
“Eso es muy importante”, enfatizó el Obispo de la Diócesis de San Nicolás, quien a su vez destacó la formación académica del nuevo papa. “Él es doctor en Teología, lo cual indica que es una persona sumamente capaz. Para que todos podamos tener una idea de lo que ello representa: en general, un seminarista hace el seminario de siete, ocho años. Después, si el obispo se lo pide o si se da la oportunidad, se puede licenciar en Teología. Pero un doctorado en Teología es un título que lleva muchos años. Quiere decir que tenemos en León XIV a una persona intelectualmente muy capaz”, valoró el referente de la Iglesia Católica diocesana.
Por lo demás, monseñor Santiago subrayó el profundo contacto del nuevo papa con comunidades humildes de un país periférico y sudamericano como Perú.
“Después de su doctorado en Roma, él quiso volver al Perú, donde fue nombrado obispo de una diócesis muy pobre, en Chiclayo. Tiene experiencia de trabajar con gente humilde, gente latinoamericana”, repasó el religioso.
Con Francisco
En el repaso del derrotero eclesiástico seguido por Prevost hacia la Santa Sede, llegaría luego un contacto con Francisco, que para el Obispo de San Nicolás resulta clave para suponer una continuidad en el nuevo papado.
“El papa Francisco lo convoca para ser prefecto del Dicasterio de los Obispos en Roma. Es una responsabilidad muy importante, porque ahí van todos los currículums de aquellos que son señalados como posibles candidatos a obispos, las ternas que se elevan a Roma. Ahí se terminan de elegir con el consentimiento del papa. En este contexto el papa Francisco después lo nombra Cardenal. Es Francisco el que lo lleva a Roma, el que lo nombra Obispo, el que lo lleva a Roma y quien lo hace Cardenal”, refirió Santiago, quien añadió que en tales contactos entre el papa anterior y el actual “podemos ver ya una sintonía de Francisco con este hombre”.
Para el Obispo de San Nicolás esa “sintonía” permite suponer que “habrá una cierta continuidad en el magisterio, aunque ahora desde una personalidad propia diferente, como es lógico”.
Por otra parte, la rapidez del consenso generado en el Cónclave es también un dato que entusiasma a monseñor Santiago. “Fue una elección bastante rápida, lo cual indica que los cardenales lo conocían. Hubo un consenso rápido en la votación. Es un hombre con apoyo de los cardenales de todo el mundo. Esto también nos da mucha alegría”, observó el Obispo.

