El comercio con Brasil volvió a mostrar saldo negativo en septiembre

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El intercambio comercial entre Argentina y Brasil cerró septiembre con un nuevo déficit para nuestro país, a pesar de una mejora simultánea en las exportaciones y una reducción en las importaciones. De acuerdo con el último informe de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), el saldo del mes fue negativo en US$ 51 millones, confirmando una tendencia que se arrastra desde comienzos de 2026.
En total, el comercio bilateral alcanzó los US$ 2.662 millones, lo que implicó una caída interanual del 12,7% frente a los US$ 3.049 millones registrados en septiembre de 2025. Sin embargo, en la comparación contra agosto de este año se verificó una suba del 3,3%, lo que refleja cierta recomposición del flujo comercial tras meses marcados por la volatilidad cambiaria y la debilidad de la actividad económica en ambos países.
El dato saliente del informe es el desempeño de las exportaciones argentinas hacia Brasil, que llegaron a US$ 1.305 millones y crecieron 5,7% interanual. Se trata del séptimo mes consecutivo de incremento en las ventas, impulsadas principalmente por el sector automotor de carga, el complejo metalúrgico y los productos energéticos.
Más ventas, menos compras, pero persiste el saldo en rojo
Según la CAC, el aumento de las colocaciones estuvo explicado por mayores envíos de vehículos automotores para transporte de mercaderías y usos especiales, aluminio y derivados, así como óleo combustible de petróleo y aceites crudos de petróleo o minerales bituminosos. Este desempeño se enmarca en la recuperación parcial de la industria brasileña y en la vigencia de acuerdos sectoriales dentro del Mercosur.
En contraste, las importaciones argentinas desde Brasil cayeron con fuerza hasta los US$ 1.357 millones, lo que representa una baja interanual del 25,2%. La retracción se concentró en el sector automotor, con menores compras de vehículos de pasajeros, partes y accesorios, vehículos de carretera y, además, una reducción en las adquisiciones de energía eléctrica.
Pese a esta combinación de más exportaciones y menos importaciones, el resultado final no alcanzó para revertir el signo del intercambio bilateral. El saldo volvió a ser deficitario, aunque en niveles mucho más acotados que en años previos. Entre enero y septiembre de 2026, el rojo acumulado con Brasil suma US$ 1.687 millones, muy por debajo de los US$ 4.681 millones del mismo período de 2025, lo que indica una desaceleración progresiva del desequilibrio.
Argentina, tercer proveedor y cuarto comprador de Brasil
El informe también ubica a Argentina dentro del mapa de socios comerciales de Brasil. Con los datos de septiembre, nuestro país se posicionó como el tercer mayor proveedor mensual del gigante vecino, por detrás del bloque conformado por China, Hong Kong y Macao, que totalizó exportaciones por US$ 7.063 millones, y de Estados Unidos, con ventas por US$ 4.428 millones.
En el ranking de compradores, Argentina quedó en el cuarto puesto entre los principales destinos de las exportaciones brasileñas. Fue superada nuevamente por China, Hong Kong y Macao, que concentraron compras por US$ 7.890 millones; por Estados Unidos, con US$ 3.516 millones; y por Países Bajos, que registró importaciones por US$ 1.734 millones desde Brasil.
- El intercambio bilateral de septiembre fue de US$ 2.662 millones, 12,7% menos que un año atrás.
- Las exportaciones argentinas crecieron 5,7% interanual y las importaciones cayeron 25,2%.
- El déficit del mes fue de US$ 51 millones y el acumulado del año suma US$ 1.687 millones.
“Se observa una reducción significativa del desequilibrio comercial con Brasil frente a 2025, aunque el saldo sigue siendo deficitario y obliga a sostener políticas de promoción de exportaciones y diversificación productiva”, destacó la CAC en su análisis.
De cara a los próximos meses, los analistas advierten que la evolución del comercio bilateral estará atada al nivel de actividad en Brasil, a la competitividad cambiaria argentina y a la continuidad de los acuerdos dentro del Mercosur. En ese marco, la mejora en las exportaciones aparece como una señal positiva, pero todavía insuficiente para lograr un superávit sostenible en la balanza con el principal socio regional.

