El indicador fue dado a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y marca una caída de un punto porcentual respecto del segundo trimestre, cuando se ubicó en 7,6%.

De acuerdo con el informe de Mercado de Trabajo elaborado por el Indec, la tasa de desocupación se ubicó en el 6,6% durante el tercer trimestre del año, lo que implicó una reducción de 0,3 puntos porcentuales en relación con el trimestre anterior.
En ese contexto, la tasa de actividad alcanzó el 48,6%, mientras que la tasa de empleo se situó en 45,4%. Estos valores reflejan que casi la mitad de la población de 14 años y más participa del mercado laboral y que poco más del 45% se encuentra efectivamente ocupada.
A pesar de la mejora en el nivel de desempleo, el informe advirtió que la presión sobre el mercado laboral continuó siendo elevada. La subocupación afectó al 10,9% de la población económicamente activa y, al considerar también a los ocupados demandantes y a los no demandantes disponibles, la presión laboral total ascendió al 28,7%.
Las diferencias por género se mantuvieron marcadas. La desocupación fue más alta entre las mujeres, con una tasa del 7,4%, frente al 5,9% registrado entre los varones. En tanto, la tasa de actividad llegó al 70,1% en los hombres y al 52,6% en las mujeres.
Desde el punto de vista regional, los niveles más elevados de desocupación se registraron en la región Pampeana, con 7,5%, y en el Gran Buenos Aires, con 6,8%. En el otro extremo, los menores valores se observaron en el Noroeste, con 4,7%, y en la Patagonia, con 5,0%. Además, el desempleo resultó más bajo en los aglomerados de menos de 500.000 habitantes, donde se ubicó en 5,2%, en comparación con los centros urbanos de mayor tamaño, que registraron una tasa del 6,9%.
En relación con la calidad del empleo, el relevamiento volvió a mostrar un alto nivel de informalidad. El 43,3% de las personas ocupadas trabaja en condiciones informales y, dentro del universo de asalariados —que representa el 71,9% del total—, el 36,7% no cuenta con descuento jubilatorio.
Por último, el Indec indicó que el 60,5% de las personas ocupadas posee hasta nivel secundario completo, mientras que el 39,4% cuenta con estudios superiores o universitarios. Entre los desocupados, casi siete de cada diez tienen un nivel educativo medio o inferior.


