Caputo precisó el objetivo de reservas y confirmó nuevas inversiones
NewsITe
El ministro de Economía, Luis Caputo, salió a aclarar el alcance de las metas de acumulación de reservas acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y desmintió que existan objetivos múltiples. Según precisó, la única meta vigente es la de sumar US$ 10.000 millones en reservas, objetivo que –remarcó– la Argentina ya cumplió con notable anticipación.
Caputo explicó que “no hay tal cosa como una meta de mínima y una de máxima” en el programa con el organismo multilateral. En ese sentido, subrayó que, históricamente, el país ha tenido dificultades para cumplir este tipo de compromisos, pero que en esta oportunidad se alcanzó la meta de forma adelantada, lo que consideró “una gran noticia” para la estabilidad macroeconómica.
El funcionario reconoció que la cifra de US$ 17.000 millones que circuló en los últimos días no responde a una exigencia del FMI, sino a un escenario de “expectativa de máxima” elaborado junto a su viceministro, Pablo Quirno Daza, en caso de que el ritmo de compras en el mercado cambiario fuera excepcionalmente favorable. En paralelo, mencionó que, si se mantuviera el ritmo actual de acumulación de divisas, las compras podrían llegar a los US$ 24.000 millones, un número que, sin embargo, no forma parte de las proyecciones oficiales.
Caputo buscó así ordenar el debate público en torno a las reservas, en un contexto en el que el mercado sigue de cerca los avances del programa económico, la negociación con el FMI y la capacidad del Banco Central para sostener la estabilidad cambiaria. Las definiciones del ministro apuntan a enviar una señal de previsibilidad a los inversores y a los actores del sistema financiero.
Nuevos proyectos aprobados bajo el régimen RIGI
En paralelo a las precisiones sobre las metas con el Fondo, el ministro anunció la aprobación de dos nuevos proyectos dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una de las herramientas clave con las que el Gobierno busca atraer capitales de largo plazo y aumentar la capacidad exportadora del país.
El primero de ellos es el gasoducto San Matías, que contempla una inversión total de US$ 1.300 millones. La obra permitirá transportar 27 millones de metros cúbicos diarios de gas natural desde la provincia de Neuquén hasta el golfo San Matías, en Río Negro. De acuerdo con lo informado por Economía, el gasoducto estará 100% orientado a la exportación de gas natural licuado (GNL) asociado al proyecto de SESA, ya inscripto en el RIGI, y habilitará exportaciones por unos US$ 2.500 millones anuales.
El segundo proyecto aprobado corresponde a la segunda etapa de Sal de Oro, un desarrollo de litio localizado entre Salta y Catamarca. Llevado adelante por la empresa coreana Posco, el plan prevé una inversión de US$ 208 millones para alcanzar una producción de 23.000 toneladas por año de carbonato de litio, con un potencial de exportaciones superior a los US$ 300 millones anuales. Estos anuncios se inscriben en la estrategia oficial de consolidar a la Argentina como proveedor relevante de energía y minerales para la transición energética global.
- Meta única de reservas con el FMI: US$ 10.000 millones, ya cumplida.
- Escenarios de compras de divisas que podrían llegar a US$ 24.000 millones.
- Gasoducto San Matías: US$ 1.300 millones de inversión y fuerte perfil exportador.
- Segunda etapa de Sal de Oro: US$ 208 millones y mayor producción de litio.
“La meta con el FMI es una sola: 10 mil millones de dólares. No hay tal cosa como una meta de mínima y una de máxima”, remarcó Luis Caputo.
Con estas definiciones, el Gobierno busca reforzar el mensaje de disciplina fiscal, consolidación de reservas y promoción de inversiones estratégicas en energía y minería, sectores considerados claves para apuntalar el crecimiento y mejorar el ingreso de divisas en los próximos años.


