La planta de La Suipachense retomará la actividad luego de casi un año de incertidumbre. Procesará inicialmente 50.000 litros diarios de leche y reincorporará a unos 30 trabajadores en una primera etapa.

La histórica planta láctea La Suipachense volverá a ponerse en marcha tras superar un proceso de quiebra que mantuvo paralizada la actividad durante meses. La reapertura fue autorizada por la Justicia y representa un paso importante para la recuperación productiva y laboral de una de las industrias más emblemáticas de la localidad bonaerense de Suipacha.
La decisión fue adoptada por el Juzgado Civil y Comercial de Mercedes, a cargo del juez Leandro Julio Enríquez, que habilitó la operación de la fábrica bajo la conducción de Compañía Láctea Suipacha S.A., empresa encabezada por Pablo Acsi, ex directivo de Parmalat.
La nueva firma asumirá la puesta en marcha de las instalaciones. Y buscará recuperar marcas tradicionales vinculadas a la planta, entre ellas Lácteos Conosur y La Suipachense.
Un regreso gradual de la producción
La reactivación comenzará con un esquema de producción reducido respecto de la capacidad histórica de la usina. El plan inicial contempla el procesamiento de aproximadamente 50.000 litros diarios de leche, una cifra que representa cerca del 20% del volumen máximo que llegó a manejar la planta en sus años de mayor actividad.
La estrategia apunta a una recuperación progresiva, acompañada por la reincorporación de trabajadores y el incremento gradual de la producción.
Entre los productos previstos para esta primera etapa figuran leche entera en envase tetra brik, yogures y leche en polvo. Además, existe la intención de reactivar la quesería en una etapa posterior.
La recuperación del empleo
Uno de los principales objetivos del proyecto es reconstruir la estructura laboral afectada por el cierre. En una primera fase se prevé el regreso de entre 25 y 30 trabajadores. Sin embargo, la expectativa es ampliar esa cifra a medida que crezca la actividad industrial.
La planta llegó a emplear alrededor de 140 personas durante sus años de mayor producción. Por ese motivo, la reapertura es observada como el primer paso hacia una recuperación más amplia del empleo en el sector.
La crisis que terminó en la quiebra
La situación que derivó en el cierre de la fábrica se originó durante la gestión del grupo venezolano Maralac, controlador de Lácteos Conosur S.A. Según se informó, la empresa acumuló una deuda postconcursal superior a los 8.458 millones de pesos en cheques rechazados, además de reclamos gremiales que superaron los 1.000 millones de pesos.
Tras el fracaso del concurso preventivo, la Justicia decretó la quiebra directa de la firma en noviembre de 2025. Durante ese período, trabajadores de la planta mantuvieron un acampe permanente para evitar el retiro de maquinaria y equipamiento considerado clave para una futura recuperación productiva.
La medida contó con el acompañamiento de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA) y del municipio de Suipacha.
Un impulso para la economía local
La reapertura también requerirá tareas de acondicionamiento técnico y la obtención de habilitaciones ante organismos provinciales y nacionales.
Las autoridades municipales trabajan junto a distintos organismos para agilizar los registros necesarios y acelerar el regreso de los productos al mercado.
En su resolución, el juez Leandro Julio Enríquez destacó que la continuidad de la actividad industrial contribuye a preservar fuentes de trabajo, dinamizar la economía local y mejorar el valor futuro de los activos involucrados en el proceso.
Además, los ingresos obtenidos por el alquiler de la planta serán destinados parcialmente al pago de los acreedores mediante una cuenta judicial.
Con el reinicio de la producción, La Suipachense busca recuperar parte de su lugar dentro de la industria láctea bonaerense y volver a convertirse en un motor económico para la localidad y la región.

