Pedido de captura por el presunto femicidio de Luciana Ojeda. La muerte de la mujer ocurrió el 15 de julio en un departamento del barrio Nueva Córdoba, donde vivía junto a su hija de 5 años.

Un ciudadano polaco es intensamente buscado en la provincia de Córdoba, acusado de haber asesinado a su pareja, Luciana Daniela Ojeda, de 36 años. La muerte de la mujer ocurrió el 15 de julio en un departamento del barrio Nueva Córdoba, donde vivía junto a su hija de 5 años. A una semana del hecho, la Justicia provincial ordenó su captura nacional e internacional.
El caso comenzó con la carátula de “muerte dudosa”, pero los primeros estudios forenses y las circunstancias halladas en la escena llevaron a la fiscalía a recalificar la investigación como femicidio. Desde entonces se activaron todos los protocolos específicos para crímenes de violencia de género, con intervención de unidades especiales y fuerzas de seguridad provinciales y federales.
La familia de la víctima señaló como principal sospechoso a Jan Lu Korzeniecki, de 44 años, con quien Ojeda mantenía una relación a distancia desde hacía varios meses. Allegados a la joven afirmaron que el hombre “era violento” y que “tenía problemas con el alcohol”, antecedentes que ahora son evaluados por los investigadores como posibles indicadores de un contexto de violencia previa.
De acuerdo con fuentes del caso, el ciudadano polaco ya había viajado en distintas oportunidades a Córdoba para visitarla y, como en ocasiones anteriores, se alojó en el domicilio de Luciana. Diez días antes del crimen había vuelto a ingresar al país procedente de Europa y se instaló nuevamente en el departamento de Nueva Córdoba, según consignó el medio local El Doce TV.
Imputación y medidas de la Justicia cordobesa
El fiscal Gonzalo Berrotarán Romano, a cargo de la Fiscalía de Instrucción en Violencia de Género y Familiar del Quinto Turno, imputó a Korzeniecki por homicidio doblemente agravado: por el vínculo de pareja y por mediar violencia de género. Con esa resolución, se ordenó el pedido de captura tanto a nivel nacional como internacional y se emitieron alertas para fuerzas de seguridad y organismos migratorios.
En paralelo, trascendió que Ojeda contaba con un botón antipánico, entregado tras denunciar a su exmarido por violencia. No obstante, se corroboró que ese hombre se encontraba detenido en la cárcel de Bouwer al momento del crimen, por lo que quedó descartado como sospechoso. También se informó que el dispositivo se activó el día del hecho, pero luego la Policía aclaró que había sido encendido por efectivos para verificar su correcto funcionamiento.
- La víctima tenía 36 años y era madre de una niña de 5.
- El sospechoso, de nacionalidad polaca, había viajado varias veces al país.
- La causa está caratulada como homicidio doblemente agravado.
- Rige un pedido de captura nacional e internacional.
El caso vuelve a poner en agenda la necesidad de reforzar las políticas de prevención, asistencia y protección para mujeres en situación de violencia de género en todo el país.
La investigación continúa bajo secreto de sumario mientras se analizan cámaras de seguridad, comunicaciones y registros migratorios. Organizaciones feministas y colectivos contra la violencia machista reclaman justicia por Luciana y subrayan la importancia de denunciar a tiempo cualquier situación de agresión, así como el fortalecimiento de dispositivos de protección para evitar nuevos femicidios.

