Rojo se planta en Racing y fuerza su salida rumbo a Estudiantes

NewsITe
Marcos Rojo atraviesa horas decisivas en Racing. El zaguero de 36 años volvió a faltar al entrenamiento en el predio Tita Mattiussi y, según pudo saber Diario EL NORTE en base a fuentes cercanas a la negociación, la medida responde a una postura firme: no quiere seguir en la “Academia” y presiona para regresar a Estudiantes de La Plata, el club donde se formó y del que es hincha confeso.
Se trata del segundo día consecutivo en el que Rojo se ausenta de las prácticas, en un contexto ya de por sí complejo para Racing, golpeado por la salida del entrenador Juan Pablo Vojvoda y por una racha de resultados que encendió las alarmas en Avellaneda. En ese escenario, la novela por el futuro del defensor suma tensión dirigencial y malestar en parte del vestuario.
Rojo habría llegado a un acuerdo económico y deportivo para vivir su tercer ciclo en Estudiantes, motivado por la chance de disputar la semifinal de la Copa Libertadores con el “Pincha”. Sin embargo, la operación chocó contra la negativa del presidente de Racing, Diego Milito, quien considera al zaguero una pieza clave del plantel y no está dispuesto a dejarlo ir en estas condiciones.
Negociación trabada y vínculo quebrado
De acuerdo con lo trascendido, Milito y Rojo mantuvieron una reunión breve pero contundente. El dirigente le remarcó al defensor su importancia para el equipo y la necesidad de que continúe al menos hasta el final de la temporada. El futbolista, por su parte, insistió en que su decisión estaba tomada y que pretendía ser transferido ahora a Estudiantes. El diálogo terminó sin acuerdo y con la relación claramente deteriorada.
El cuadro platense, que afrontará la ida de la semifinal de la Libertadores con bajas sensibles en el fondo —no podrá contar con Leandro González Pirez ni con Tobías Palacios por acumulación de amarillas—, ve en Rojo una solución inmediata. Desde La Plata, la dirigencia encabezada por Juan Sebastián Verón, con quien el defensor mantiene un trato cordial pese al rechazo que hoy le manifiesta parte de la hinchada, ya hizo saber que está dispuesta a pagar un resarcimiento para destrabar el pase.
Paradójicamente, Rojo busca volver a un club donde hoy su imagen está desgastada. Desde su desembarco en Boca en 2021, el marcador central suele ser recibido con silbidos e insultos cada vez que enfrenta a Estudiantes. Pese a ese clima hostil, el defensor prioriza el desafío deportivo y la posibilidad de pelear la Libertadores por sobre la continuidad en Racing.
Un conflicto que puede escalar en Racing
En el corto plazo, en Avellaneda analizan eventuales sanciones disciplinarias por las ausencias injustificadas a los entrenamientos. En paralelo, el cuerpo técnico interino debe reorganizar la defensa ante la virtual decisión del jugador de no volver a ponerse la camiseta de Racing, al menos mientras no se destrabe su situación contractual.
Con 14 días por delante para el inicio de la instancia semifinal de la Copa Libertadores, el caso Rojo se transformó en un frente más en la crisis general que atraviesa Racing. Del otro lado, Estudiantes espera agazapado: si Milito cede, el “Pincha” sumará un refuerzo de jerarquía y experiencia mundialista —jugó los Mundiales de Brasil 2014 y Rusia 2018— para encarar uno de los desafíos más importantes de su historia reciente.
El futuro de Marcos Rojo se definirá entre la necesidad deportiva de Racing y la apuesta fuerte de Estudiantes por reforzar su defensa en plena Copa Libertadores.
Mientras tanto, el defensor se mantiene al margen de las prácticas y el conflicto promete seguir sumando capítulos en los próximos días, con la presión del calendario y de las tribunas como telón de fondo.

