Brasil llama a consultas a su embajador en la Argentina

NewsITe
El gobierno de Brasil decidió este domingo llamar a consultas a su embajador en la Argentina, Julio Bitelli, luego de los durísimos calificativos que el presidente Javier Milei lanzó contra su par Luiz Inácio Lula da Silva durante un acto político en San Pablo. La medida, adoptada por el canciller Mauro Vieira, constituye uno de los gestos más severos en el terreno diplomático sin llegar a la ruptura de relaciones y deja en evidencia el momento de máxima tensión bilateral desde la asunción del libertario.
Según fuentes diplomáticas del país vecino, Bitelli regresará a Brasilia en las próximas horas para mantener reuniones en el Palacio de Itamaraty y analizar los pasos a seguir frente al deterioro del vínculo con Buenos Aires. En Brasil calificaron como “inaudito” el discurso que Milei brindó en la convención del Partido Liberal (PL), espacio que impulsa la candidatura presidencial del senador Flavio Bolsonaro.
El conflicto se desató luego de la participación de Milei en un acto del bolsonarismo en San Pablo, su tercera visita a Brasil desde que llegó a la Casa Rosada y, nuevamente, sin agenda oficial con autoridades del gobierno de Lula. En un mensaje de unos 25 minutos, el mandatario argentino apeló a descalificaciones personales hacia el líder del PT y llegó a ironizar sobre un desperfecto técnico en el escenario, sugiriendo que “el ladrón” habría mandado a tocar los micrófonos.
Reacciones en Brasil y preocupación por la relación bilateral
Las expresiones de Milei encontraron una rápida y dura respuesta en el oficialismo brasileño. El presidente del Partido de los Trabajadores, Edinho Silva, consideró “inadmisible” que un jefe de Estado extranjero visite Brasil y se refiera en términos ofensivos a sus instituciones y autoridades. A la vez, cuestionó la falta de apego a las formas diplomáticas y afirmó que el argentino “no está a la altura del cargo que ocupa”.
También el ministro de Relaciones Institucionales de Brasil, José Guimarães, salió al cruce del mandatario argentino. Además de criticar el tono de Milei, apuntó contra el modelo económico que impulsa La Libertad Avanza y sostuvo que gobernar implica cuidar a la población y no avanzar en el desmonte de derechos. Las declaraciones refuerzan la decisión de Itamaraty de responder con firmeza a lo que consideran un ataque directo al presidente Lula.
En su discurso, Milei además cuestionó la condena judicial contra el exmandatario Jair Bolsonaro y cargó contra el juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, a quien acusó de impedirle visitar al líder de la derecha brasileña, actualmente detenido. De esta forma, profundizó su alineamiento político con el bolsonarismo y se distanció aún más del gobierno de Lula.
Antecedentes y riesgos de una escalada mayor
La decisión de convocar al embajador argentino trae a la memoria el conflicto diplomático que, en mayo de 2024, enfrentó a la Argentina con España, cuando el gobierno de Pedro Sánchez retiró temporalmente a su representante en Buenos Aires tras declaraciones de Milei contra Begoña Gómez, esposa del mandatario español. En aquella ocasión, Madrid exigió disculpas públicas que nunca llegaron y la tensión se prolongó varios meses.
En el caso de Brasil, la crisis se inscribe en una relación que ya venía fría. Desde el inicio de su mandato, Milei evitó reunirse con Lula da Silva, pese a que el país vecino es el principal socio comercial de la Argentina y un actor clave en el Mercosur. En cambio, el Presidente argentino cultivó su cercanía con Jair Bolsonaro y su entorno, una apuesta que ahora impacta de lleno en el plano institucional.
Analistas internacionales advierten que un deterioro prolongado del vínculo entre Buenos Aires y Brasilia podría tener consecuencias económicas concretas, tanto en el comercio bilateral como en proyectos de integración regional. La llamada a consultas del embajador, considerada una de las últimas señales antes de medidas más drásticas, será observada de cerca por otros gobiernos de la región, atentos al rumbo que tome la política exterior argentina en este nuevo frente de conflicto.

