Chaco: una escuela sin agua volvió a la virtualidad

Falta de agua obliga a una primaria chaqueña a volver a la virtualidad

Escuela primaria de Chaco afectada por falta de agua

NewsITe

La Escuela de Educación Primaria N° 848 “Comandante Luis Piedra Buena”, ubicada en Puerto Vilelas, en la provincia del Chaco, debió retomar las clases a distancia en el turno mañana por la persistente falta de agua en el edificio. La situación se produjo el martes 15 de septiembre, pese a que el Gobierno provincial había anunciado en febrero una refacción integral del establecimiento con un avance del 80% y la promesa de tenerlo listo antes del inicio del ciclo lectivo.

De acuerdo con la comunicación enviada por la dirección de la escuela a las familias, la presencialidad quedó suspendida inicialmente el domingo 13, y el lunes 14 se ratificó que el martes 15 el turno mañana continuaría bajo modalidad remota. El mensaje aclaraba que la medida respondía específicamente a la falta de suministro de agua, lo que imposibilitaba garantizar condiciones mínimas de higiene para alumnos, docentes y personal auxiliar.

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La consecuencia inmediata fue que los estudiantes de una institución estatal no pudieron iniciar la semana con normalidad dentro de las aulas. La interrupción del servicio de agua impacta directamente en la posibilidad de sostener pautas básicas de limpieza, algo que la normativa educativa argentina considera un requisito esencial para el funcionamiento de cualquier establecimiento. La responsabilidad administrativa recae en el Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de Chaco, a cargo de Sofía Naidenoff, así como en las áreas de infraestructura escolar.

Integrantes de la comunidad educativa señalaron que este episodio no es aislado, sino parte de una serie de inconvenientes edilicios que se repiten con frecuencia. Madres, padres y tutores denunciaron problemas recurrentes en el tendido eléctrico cuando se registran lluvias intensas, fallas en el desagote del patio y sucesivas suspensiones de clases por condiciones del edificio. Si bien muchas de estas denuncias surgen de testimonios, la suspensión de la presencialidad por falta de agua está documentada en los avisos oficiales de la propia escuela.

Promesas de obra y dudas sobre el alcance de la refacción

El antecedente inmediato que genera mayor sensibilidad política para la gestión de Leandro Zdero es la recorrida que el gobernador realizó el 13 de febrero por la EEP 848, en el marco del programa “Mejor Escuela”. En esa oportunidad, la administración provincial informó que las obras presentaban un avance del 80% y aseguró que estarían concluidas antes del inicio del ciclo lectivo, con el objetivo de garantizar un edificio en condiciones para el regreso a las aulas.

Entre los trabajos anunciados se incluían la refacción integral de los módulos sanitarios, la reparación del sistema eléctrico y la intervención en techos con filtraciones. El director de Obras por Administración del Ministerio de Infraestructura, Eduardo Loshner, había presentado la intervención como parte de un plan más amplio para poner a punto distintos establecimientos educativos durante el receso de verano. También participó de aquella visita la subsecretaria de Infraestructura Escolar, Rosana Cerrutti, junto a la directora del establecimiento, Elsa Monzón, quien en ese momento valoró el avance de los trabajos.

La comunicación oficial, sin embargo, no precisó en su momento una fecha efectiva de recepción de la obra ni el detalle final de las tareas ejecutadas. Siete meses después, el aviso institucional de la propia escuela dejó en evidencia que el problema del suministro de agua persiste y que, al menos en el turno mañana, los chicos debieron continuar con clases a distancia. La comparación no permite afirmar de manera concluyente que la refacción haya originado la falla actual, pero sí muestra que la inversión presentada como “integral” no alcanzó para evitar una nueva pérdida de días de presencialidad por un servicio esencial.

Hasta el momento, el Gobierno provincial no difundió una explicación pública que detalle el origen de la falta de agua, el área responsable de su reparación ni el estado real de las obras anunciadas a comienzos de año. La situación abre interrogantes sobre el seguimiento de las intervenciones en infraestructura escolar y la transparencia en la comunicación oficial. La crónica se limita a contrastar dos datos verificables: la promesa gubernamental de un edificio listo para el ciclo lectivo y la suspensión de clases presenciales que la propia comunidad educativa debió comunicar por la persistencia de un problema básico como el agua.

La escuela chaqueña EEP N° 848 volvió a la virtualidad por falta de agua, meses después de que el Gobierno provincial anunciara una refacción “integral” del edificio.

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