Andrea Rincón lanzó duras acusaciones sobre ritos en recitales

NewsITe
La actriz y mediática Andrea Rincón volvió a instalar la polémica en el mundo del espectáculo al realizar fuertes declaraciones sobre algunos artistas de la escena musical actual. En una entrevista televisiva, aseguró que en ciertos recitales se realizan “ritos satánicos” y que, a través de la música, se busca “comprar almas”, expresiones que generaron un fuerte impacto en redes y en el ambiente artístico.
“Hacen ritos satánicos en los recitales, están comprando almas con la música”, manifestó Rincón durante la charla con la periodista Pia Shaw, en declaraciones reproducidas por la Agencia Noticias Argentinas. Desde una postura que ella misma definió como de profunda espiritualidad, cuestionó a algunos de los nuevos referentes de la música popular, a quienes observa con desconfianza por los mensajes que transmiten en sus presentaciones en vivo.
La actriz sostuvo que, de acuerdo con sus creencias, ciertos cantantes se aprovechan especialmente de los más jóvenes, a quienes describió como “no protegidos” o vulnerables a influencias externas. En ese marco, apuntó particularmente contra un supuesto rito umbanda realizado por el cantante Milo J durante uno de sus shows, episodio que, según su relato, la marcó profundamente.
Críticas a Milo J y una lectura espiritual del fenómeno musical
Al profundizar en su postura, Rincón afirmó que el intérprete se encontraría “poseído” y que, mediante sus puestas en escena, “le meten cosas a la gente con la música”. Describió un momento de un recital en el que, siempre según su mirada, el artista habría incorporado un “santo” para luego simular que lo acuchillaba, lo que en su interpretación sería un signo de energías negativas. “Claramente Milo J está totalmente poseído. En un recital metió un ‘santo’ y después lo empezó a acuchillar; claramente no es un santo bueno”, sostuvo.
Las declaraciones se inscriben en un contexto en el que figuras del espectáculo y referentes religiosos suelen pronunciarse sobre los contenidos simbólicos de los recitales, los videoclips y las letras de canciones, en particular cuando se trata de ídolos con fuerte llegada a adolescentes y jóvenes. Para Rincón, estos elementos no son meros recursos artísticos, sino parte de un trasfondo espiritual que, a su entender, debería ser analizado con mayor atención por el público.
- Rincón se define atravesando un proceso de fuerte espiritualidad personal.
- Se mostró especialmente preocupada por la influencia sobre el público joven.
- Sus dichos reinstalan el debate sobre los límites entre arte, religión y espectáculo.
“Fue una liberación. Hoy no me interesa que digan que estoy loca, porque claramente está todo a la vista”, remarcó Andrea Rincón al justificar sus declaraciones.
Hacia el final de la entrevista, la actriz señaló que ya no teme que la tilden de “loca” por expresar este tipo de opiniones y que siente alivio al manifestar públicamente sus creencias. Mientras sus dichos ya generan repercusiones y divisiones entre seguidores y detractores, la discusión sobre el peso simbólico y espiritual de los espectáculos masivos vuelve a abrirse en el centro de la escena pública.

