Crece el sobreendeudamiento y se dispara la morosidad en el país

NewsITe
Un nuevo informe del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) encendió una fuerte señal de alarma sobre la situación financiera de las familias argentinas. Según el relevamiento, realizado en las 23 provincias y en la Ciudad de Buenos Aires, el 92,3% de los hogares registra algún tipo de deuda y la mayoría se encuentra en problemas para cumplir con sus obligaciones.
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El estudio detectó un marcado crecimiento del endeudamiento múltiple. En agosto de 2026, el 28,4% de los hogares con deudas acumulaba más de tres obligaciones simultáneas, un salto significativo frente al 23,5% medido en marzo y al 12% registrado en mayo de 2025. Para los especialistas, este fenómeno refleja que muchas familias ya no recurren a un solo canal de financiamiento, sino que combinan tarjetas de crédito, préstamos y compromisos informales para intentar llegar a fin de mes.
La capacidad de pago aparece como uno de los puntos más críticos del informe. El 88,9% de las deudas relevadas se encuentra impaga o en situación de incumplimiento y el 41,3% ya ingresó en instancia judicial. Apenas el 11,1% de las obligaciones se mantiene al día, un dato que da cuenta de la fragilidad económica de los hogares y de la presión que ejercen los intereses y recargos sobre los deudores.
El peso de las cuotas sobre los ingresos también crece de manera preocupante. De acuerdo con el relevamiento del IETSE, el 44% de los hogares destina más de la mitad de sus ingresos mensuales al pago de deudas, cuando en marzo esa proporción se ubicaba en el 38%. En la práctica, esto implica que queda cada vez menos margen para cubrir otros gastos esenciales como alquiler, servicios, salud o educación.
El crédito como recurso para comprar alimentos
Otro dato que ilustra el deterioro del poder adquisitivo es el destino del financiamiento. El 62,5% del uso de las tarjetas de crédito está orientado a la compra de alimentos, un rubro que históricamente se abonaba en efectivo o con débito. Para el IETSE, este cambio de comportamiento confirma que el crédito dejó de utilizarse únicamente para consumos extraordinarios y pasó a funcionar como un complemento de ingresos insuficientes.
El informe también remarca que casi la mitad de las obligaciones relevadas queda fuera de los registros tradicionales del Banco Central. En concreto, el 49,3% corresponde a deudas por alquileres, fiado en comercios de barrio, impuestos, servicios, préstamos informales y otros compromisos que no siempre quedan asentados en el sistema financiero formal, pero que pesan con fuerza sobre la economía cotidiana de los hogares.
Impacto estructural en la economía familiar
En este contexto, el pesimismo se extiende entre los deudores. El 47,5% de los hogares consultados considera que no podrá afrontar la totalidad de sus compromisos, mientras que un 15% ni siquiera logra proyectar cómo será su situación financiera en los próximos meses. La combinación de inflación, caída del poder de compra y altos niveles de endeudamiento configura un escenario complejo para la recuperación del consumo interno.
- 92,3% de los hogares argentinos registra algún tipo de deuda.
- 88,9% de las obligaciones se encuentra impaga o en incumplimiento.
- 44% de las familias destina más de la mitad de sus ingresos al pago de deudas.
- 62,5% del uso de tarjetas se orienta a la compra de alimentos.
El IETSE concluyó que la Argentina atraviesa un proceso de sobreendeudamiento de los hogares con características estructurales, que condiciona el consumo, reduce el ingreso disponible y limita la capacidad de recuperación económica.
Los especialistas advierten que, sin una mejora sostenida del poder adquisitivo ni políticas activas de alivio financiero, la morosidad podría seguir en aumento y consolidar un escenario de endeudamiento crónico. El desafío para las próximas gestiones será compatibilizar la estabilización macroeconómica con medidas que permitan descomprimir la pesada carga de deudas que hoy enfrentan millones de familias argentinas.

