El consumo masivo cerró noviembre con señales de enfriamiento

NewsITe
El consumo en la Argentina volvió a mostrar señales de debilidad en noviembre. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), las ventas en supermercados, autoservicios mayoristas y centros comerciales registraron desempeños dispares, pero con una clara tendencia de enfriamiento en la comparación mensual.
En los supermercados, las ventas a precios constantes exhibieron una baja de 2,8% interanual y un retroceso de 3,8% frente a octubre, la caída mensual más fuerte desde diciembre de 2023. Pese a este desempeño, el acumulado de los primeros once meses del año todavía muestra una mejora de 2,2% respecto del mismo período de 2024, lo que evidencia que la contracción del consumo se profundizó en la segunda parte de 2025.
Supermercados: menos unidades, más facturación nominal
A precios corrientes, las ventas en supermercados superaron los $2.211 millones en noviembre, lo que implicó un incremento nominal de 21,2% frente al mismo mes del año anterior. Esta suba, sin embargo, está fuertemente explicada por la inflación y no por un aumento real en la cantidad de productos vendidos.
El detalle por medio de pago permite observar cambios en los hábitos de consumo:
- Pagos en efectivo: más de $359 millones, con una suba interanual de 20,8%.
- Tarjeta de débito: más de $557 millones, con un aumento de 22,1% interanual.
- Tarjeta de crédito: más de $986 millones, con un crecimiento de 13,7% interanual.
- Otros medios de pago: más de $307 millones, con un fuerte salto de 52% frente a noviembre del año pasado.
El avance de los pagos electrónicos y de las modalidades alternativas refleja tanto la búsqueda de financiación por parte de los hogares como el impacto de promociones bancarias y billeteras virtuales.
Shoppings: suba interanual, pero caída frente a octubre
En los centros de compras o shoppings, el escenario fue algo más favorable en la comparación interanual. Las ventas crecieron 17,3% a precios constantes contra noviembre del año previo, aunque mostraron una baja de 2,3% respecto de octubre, lo que confirma un freno en la dinámica del consumo hacia fin de año.
Las ventas totales alcanzaron los $572 millones a precios corrientes y $6.587 millones a precios constantes. Las ventas promedio por metro cuadrado se ubicaron en $554.631, mientras que el promedio de facturación por local llegó a $108.076 millones.
Entre los rubros que concentraron la mayor parte del gasto se destacan:
- Indumentaria, calzado y marroquinería, con el 39,3% del total.
- Patio de comidas, alimentos y kioscos, con el 17,1%.
- Ropa y accesorios deportivos, con el 12,3% del consumo.
Estos datos muestran que, pese al deterioro del poder adquisitivo, las salidas recreativas y las compras de indumentaria siguen siendo un motor importante para los centros comerciales.
Mayoristas: fuerte caída anual, leve repunte mensual
En los autoservicios mayoristas, el panorama es más complejo. Las ventas a precios constantes se redujeron 8,3% interanual en noviembre, mientras que, en la medición desestacionalizada frente a octubre, se observó una mejora de 1,3%, lo que podría anticipar un intento de recuperación.
De todos modos, el acumulado de los once meses del año muestra una baja de 7,7% en comparación con el mismo período de 2024. La tendencia dentro del sector fue heterogénea: seis de los once meses registraron subas, mientras que los otros cinco mostraron caídas, a la espera de los datos de diciembre para cerrar el año.
A precios corrientes, las ventas mayoristas superaron los $356 millones en noviembre, con una mejora de 13,3% interanual. Por tipo de pago, el comportamiento fue el siguiente:
- Efectivo: más de $83 millones, con un incremento de 1,9% interanual.
- Tarjeta de débito: más de $55 millones, con una baja de 14,7% interanual.
- Tarjeta de crédito: más de $98 millones, con una suba de 7,7% interanual.
- Otros medios de pago: más de $119 millones, con un fuerte aumento de 55,2% frente al año anterior.
Los datos oficiales confirman que, más allá de la recuperación nominal por efecto de la inflación, el consumo real en supermercados y mayoristas continúa en terreno frágil, con un cierre de año marcado por la cautela de los hogares.
Con un poder adquisitivo presionado por la inflación y la pérdida de ingresos reales, el desafío para los próximos meses será sostener la demanda interna, clave para la actividad comercial y para la evolución de la economía en su conjunto.

