El predio permanece abandonado desde 2017 y los vecinos impulsan su expropiación para convertirlo en una plaza pública

En el barrio porteño de Coghlan, una manzana entera permanece detenida en el tiempo. Se trata del predio donde funcionó un supermercado de la cadena Carrefour, cerrado definitivamente en 2017, que hoy sigue vacío, rodeado de pastizales y estructuras en ruinas.
Ubicado sobre la Avenida Congreso, entre Estomba y Naón, el lugar fue apodado por los vecinos como “el supermercado fantasma” por su aspecto sombrío y su estado de abandono. La imagen remite a una escena apocalíptica, similar a las descripciones de El Eternauta.
Una propuesta vecinal que busca expropiar el terreno
Tras el cierre del hipermercado, se presentó un proyecto para construir un complejo de viviendas, cocheras y locales comerciales. Sin embargo, el plan nunca avanzó y el terreno quedó inutilizado. Desde 2018, agrupaciones vecinales impulsan su reconversión en plaza pública.
La zona cuenta con apenas 0,35 metros cuadrados de espacio verde por habitante, muy lejos de los 10 recomendados por la OMS. Por eso, los vecinos proponen declarar el predio de utilidad pública y avanzar en una expropiación que permita crear un nuevo pulmón verde para Coghlan.
Ratas, abandono e incertidumbre
Mientras tanto, crecen las denuncias por falta de higiene, maleza alta y presencia de roedores. A pesar de contar con vigilancia privada, no hay mejoras visibles ni avances concretos. La sensación de abandono se profundiza entre los frentistas.
En julio, la Legislatura porteña aprobó un pedido de informes presentado por legisladores de Unión por la Patria. Solicitan al Gobierno de la Ciudad que informe si existen convenios con el propietario, si se realizaron inspecciones, y si el permiso de obra original sigue vigente. Hasta ahora, no hubo respuestas oficiales.
La incertidumbre sigue marcando el destino del supermercado fantasma. Cerrado, oscuro y sin señales de recuperación, continúa siendo un símbolo de lo que pudo haber sido. Y aunque no haya nieve mortal, la atmósfera de El Eternauta parece seguir viva en Congreso y Estomba.

