Las autoridades trasladaron a 67 presos de la Comisaría 2ª al nuevo pabellón del Penal de Rosario, última acción de un plan que ya incluye otras cuatro seccionales. El objetivo es liberar las celdas policiales para que la fuerza se dedique a tareas operativas y preventivas.

El vaciamiento de las comisarías rosarinas tuvo este martes su etapa final con el traslado de 67 internos que permanecían alojados en la Comisaría 2ª, ubicada en Paraguay al 1100. Los detenidos fueron llevados al nuevo pabellón de la Subunidad 4 del Complejo Penitenciario de Rosario, situado en 27 de Febrero al 7800.
El operativo, que se desarrolló desde las primeras horas de la mañana, estuvo a cargo de personal de la Policía de Santa Fe y del Servicio Penitenciario. El traslado de los presos se realizó bajo un fuerte dispositivo de seguridad, que incluyó cortes de tránsito y un despliegue destinado a evitar incidentes, sobre todo con familiares de los detenidos.
Con este procedimiento, se completa un plan que comenzó hace más de un año y que incluyó el vaciamiento de otras cuatro dependencias policiales: las comisarías 5ª, 10ª, 15ª y 21ª de la ciudad de Rosario. En marzo pasado, ya se había realizado un primer traslado de 35 presos desde la Comisaría 2ª al mismo penal de la zona oeste, como parte de un proceso escalonado de desocupación de celdas policiales.
Según explicaron desde el gobierno provincial, la finalidad de este plan es liberar a las comisarías de la función de custodia de detenidos y que la fuerza policial pueda abocarse a tareas preventivas y operativas en las calles.
Un plan para liberar a la policía de tareas de custodia
La Subunidad 4 del Complejo Penitenciario Rosario cuenta ahora con cuatro nuevos pabellones, construidos para alojar a un total de 320 internos. Estas obras forman parte de una inversión pública destinada a optimizar la infraestructura del sistema penitenciario de la provincia de Santa Fe. Con estas instalaciones, se busca mejorar las condiciones de detención y, al mismo tiempo, permitir que la Policía de Santa Fe recupere recursos que hasta ahora estaban afectados al cuidado y traslado de presos.
El gobernador Maximiliano Pullaro y su equipo impulsaron desde el inicio de la gestión esta política de vaciamiento de comisarías, que forma parte de un enfoque integral para reforzar la seguridad pública. Con las comisarías liberadas de detenidos, se espera que los efectivos disponibles puedan concentrarse en patrullajes, controles y tareas de prevención del delito. La medida también apunta a reducir los problemas logísticos y de seguridad que implica la permanencia de internos en instalaciones que no están diseñadas para cumplir funciones carcelarias.
El operativo de este martes se desarrolló sin incidentes y, con el traslado de los 67 internos, se dio por concluida la etapa de desocupación de las celdas en la Comisaría 2ª. Ahora, todas las comisarías incluidas en el plan se encuentran sin detenidos y el foco estará puesto en fortalecer la presencia policial en los distintos barrios de Rosario. El gobierno provincial destacó que la puesta en funcionamiento de los nuevos pabellones en el penal rosarino representa un avance en la reorganización del sistema de seguridad y del sistema penitenciario.

