El conflicto ya le cuesta a Israel cientos de millones de dólares por día, según un informe de la prensa estadounidense.

La capacidad de Israel para sostener una guerra extendida contra Irán podría verse limitada por el impacto económico. Así lo advierten economistas y expertos militares citados por el Wall Street Journal. Según el medio, el conflicto ya le cuesta al país cientos de millones de dólares diarios.
Karnit Flug, exgobernadora del Banco de Israel, señaló que la duración del enfrentamiento es clave para dimensionar el gasto. “Si dura una semana, es una cosa. Si dura dos semanas o un mes, es otra historia muy distinta”, expresó. La economista consideró que Israel podría sostener una campaña breve, pero los costos se dispararían en caso de extenderse.
Costos diarios y sistemas de defensa
Uno de los gastos más altos corresponde a los interceptores utilizados para neutralizar misiles iraníes. Los expertos estiman que ese solo concepto puede representar entre decenas de millones y 200 millones de dólares diarios.
El sistema Honda de David, diseñado para derribar misiles y drones, cuesta alrededor de 700.000 dólares por activación. En el caso del Arrow 3, que protege contra misiles balísticos de largo alcance, el costo de cada interceptación asciende a unos 4 millones de dólares.
Mantener en el aire aviones de combate como los F-35 también implica gastos significativos. Cada unidad consume unos 10.000 dólares por hora de vuelo, sin contar el reabastecimiento y la munición utilizada. Las bombas JDAM y MK84 son parte de ese arsenal.
Impacto en la economía y daños materiales
El costo de un mes de guerra con Irán podría alcanzar los 12.000 millones de dólares, según una estimación del Instituto Aaron de Política Económica. Además, gran parte de la economía israelí se encuentra paralizada. Solo operan sectores esenciales, mientras negocios como restaurantes permanecen cerrados.
La destrucción provocada por los misiles balísticos iraníes es de una magnitud inédita en décadas recientes, señalaron ingenieros. La reconstrucción o reparación de los daños podría costarle a Israel al menos 400 millones de dólares.

