Tiene 20 años, es arquero, se inició en Somisa y a mediados de 2022 se incorporó al “Pirata” proveniente de Renato Cesarini. En medio de unas vacaciones familiares, se presentó en el predio para realizar una prueba a la cual nunca había sido convocado, pero igual lo vieron, la rompió y le pidieron que se quedase. Hoy está en plena pretemporada con Reserva y Primera.

EZEQUIEL GUISONE
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“Es una historia muy loca”, definió Valentín Dutruel. Con semejante definición viniendo del propio protagonista, adentrarse en el camino recorrido por este nicoleño de 20 años hasta llegar a Belgrano de Córdoba resultó de lo más tentador. Hijo del “Chavo” Horacio Dutruel, histórico arquero del fútbol nicoleño, agarró los guantes desde chiquito pese a que su papá no quería.
“Arranqué jugando ‘de 4’ en Somisa. Mi viejo le pedía por favor al DT (el Colo Paolantonio) que no me pusiera a atajar, pero yo le insistía porque quería ir al arco”, recordó Valentín. “Siempre lo veía a mi viejo, que me llevaba a los entrenamientos en Regatas, en Somisa, en todos lados. Y yo también quería atajar. Así que en un momento a mi viejo no le quedó otra que comprarme los guantes, y ahí arranca toda la historia”, relató.
Valentín hizo todas las inferiores en Somisa, hasta que decidió ir por otro paso. “Quería crecer como futbolista, pero como no había entrado a ningún club de AFA decidí ir a Renato Cesarini, porque era una buena vidriera para que los clubes fueran a ver jugadores. Estuve a punto de anotarme en la facultad, pero justo quedé en Renato y les pedí a mis viejos apostar ese año exclusivamente al fútbol y no arrancar a estudiar. Así que le metí a full al fútbol ese primer año”, contó el nicoleño. Hoy, en Córdoba, está cursando la carrera de Ingeniería industrial. “Le estoy metiendo, no tan a full, pero vamos para adelante. Tengo repoco tiempo libre”, contó.

Vacaciones inolvidables
La llegada de Valentín Dutruel a Belgrano nació a partir de unas vacaciones familiares a la provincia mediterránea. “Fue a mediados de 2022 y yo estaba en Renato Cesarini. Mis papás organizaron unas vacaciones en Villa General Belgrano, y yo al club le dije que me iba a probar a Talleres para no decirle que en realidad me iba de vacaciones, porque en otro caso no me iban a querer dejar ir, o me iban a dejar libre”, reconoció el arquero. “Ya estando de vacaciones en Córdoba hablé con un amigo de allá que conocía Belgrano, y le pregunté qué días entrenaban. Me dijo que todos los días a las 9 de la mañana, así que no tuve mejor idea que decirle a mi viejo para ir a probar suerte”, contó.
Con el bolso siempre listo, botines, calzas y guantes, Valentín se presentó en el predio del Pirata sin ningún contacto ni antecedente que avalara su presencia allí. “Busqué al coordinador y le dije que venía de San Nicolás a probarme. Al tipo le pareció raro, pero después de un par de preguntas me pidió que me cambiara y me dijo que me iban a probar”, relató entre risas. “Me probaron en el fútbol que hacía Cuarta de AFA contra Reserva y me fue muy bien ese partido, me acuerdo que atajé un par de mano a mano, fue de no creer. Después me llevaron a la última cancha a hacer definición, y ahí también el coordinador me vio muy bien. Así que después de ese entrenamiento me dijo que me querían ver tres días más de la semana siguiente. Mi viejo no lo podía creer”, continuó.
La novedad obligó a rediagramar las vacaciones familiares, que continuaron durante unos días. A la semana siguiente, Valentín volvió a Córdoba con su papá para la última prueba. “Entrené los primeros días y me fue muy bien, hicimos amistosos, reducidos, entrenamiento de arqueros… y el jueves el coordinador me sentó en la oficina, me dijo que me había visto muy bien y que querían que me quedara. La verdad que fue tremendo. Le dije a mi viejo, salió del auto y me dio un abrazo. No lo podíamos creer”, recordó.
“Yo estaba buscando entrar en un club de AFA, y a la prueba la terminamos buscando nosotros. Me metí, entrené, me fue bien y ahora ya estoy en el club, haciendo pretemporada con Reserva y Primera. Es una historia muy loca”, resaltó.

Cordooobés
La segunda mitad de 2022 no pudo jugar porque no pudo ser fichado. Ya en 2023 tuvo agenda completa en el Pirata. Arrancó a entrenar a pleno con la Cuarta de AFA, jugó algunos partidos en la Primera de la Liga Cordobesa y a mitad de año empezó a entrenar con el plantel de Reserva.
“Fue un año muy bueno, en el que aprendí mucho. Esto se trata de constancia, de meterle, de estar ahí, sumar y hacer buenas relaciones. Fue un gran año, donde me llevo muchas experiencias del fútbol”, definió Valentín. “Metí algunos entrenamientos con Primera y pude conocer al Cuti Romero, que fue algo tremendo. Son cosas que te da el fútbol, y la verdad que súper agradecido con toda esta gente que me crucé en 2023”.
Dutruel arrancó esta temporada haciendo pretemporada con Reserva y Primera. “Mi principal objetivo para este año es firmar contrato como profesional. Creo que es una buena primera meta para lograr”, aseguró. “Creo que arranqué muy bien el año. Empezamos el 18 de diciembre entrenando con la Reserva, y ahora arrancando también con Primera, que eso suma mucho. Quiero seguir sumando minutos, que eso es súper clave para la carrera del futbolista, porque la competencia es lo que te hace crecer, y la expectativa más que nada la pongo ahí, en firmar un contrato y despegar”, agregó. “Estoy arrancando el año muy bien, acá en Córdoba, entrenando en el arranque de enero. Es algo que disfruto mucho, porque estar acá no es un sufrimiento, es algo hermoso y apasionante; a pesar de estar lejos de mi familia y mis amigos, estoy muy contento acá”, expresó el nicoleño.
¿Un sueño? “Jugar un Mundial. Y me encantaría vivir una Champions League, estar en la Champions, que se escuche la música y que esté mi viejo en la tribuna viéndome, sería un sueño hermoso”, definió el joven arquero. Condiciones y determinación le sobran…


