Menopausia: una etapa clave para la salud y el peso

NewsITe
La transición hacia la menopausia se consolida como un punto de inflexión para la salud futura de las argentinas. Un relevamiento nacional sobre Salud Metabólica y transición reproductiva, realizado a 800 mujeres de entre 40 y 65 años, reveló que 7 de cada 10 están preocupadas por los cambios en su peso y en la forma de su cuerpo.
El estudio, difundido en el marco del Día Mundial de la Menopausia, muestra que el 71% de las encuestadas identifica como una de sus principales inquietudes el aumento de peso, la dificultad para bajarlo o mantenerlo y la redistribución de la grasa hacia la zona abdominal. A estas preocupaciones se suman la falta de energía durante el día (54%) y los cambios de humor o la ansiedad (49%).
“Hablar de peso en esta etapa no es solo hablar de estética”, remarca la médica nutricionista Virginia Busnelli, presidenta de la Sociedad Argentina de Nutrición. Según la especialista, los cambios corporales se entrelazan con la salud integral: alimentación, actividad física, composición corporal, factores metabólicos y el contexto particular de cada mujer deben ser tenidos en cuenta a la hora de planificar un tratamiento.
Entre el metabolismo, la autoculpa y las barreras de acceso
La encuesta revela que muchas mujeres perciben que, aun manteniendo los mismos hábitos de alimentación y ejercicio, su cuerpo ya no responde igual. La redistribución de la grasa hacia el abdomen y la lentificación del metabolismo generan frustración y, en no pocos casos, sentimientos de culpa.
Más de la mitad de las participantes que aumentaron de peso atribuye estas dificultades a cambios metabólicos u hormonales (57%), mientras que el 51% las relaciona con la ansiedad, el estrés o la ingesta por motivos emocionales. Sin embargo, 4 de cada 10 siguen creyendo que se trata solo de “falta de disciplina” o de un proceso inevitable de la edad, lo que refuerza la autoculpa y puede demorar la búsqueda de ayuda profesional.
Las conversaciones sobre menopausia se dan mayormente en círculos íntimos: el 84% habla del tema con amigas, el 54% con familiares y el 49% con su médico, en su mayoría ginecólogos. Cuando se trata del manejo del peso, la voz del profesional de la salud se impone como la más influyente, aunque persisten prejuicios y desconocimiento sobre las alternativas disponibles, entre ellas los tratamientos farmacológicos para la obesidad.
Tratamientos, miedo al rebote y salud cardiometabólica
El abordaje integral del peso en la menopausia puede incluir medicación indicada por especialistas. Sin embargo, muchas mujeres expresan reparos por el costo —mencionado por el 40,2%— y por el temor al “efecto rebote”, es decir, recuperar parte del peso perdido al interrumpir el tratamiento. Los expertos subrayan que la obesidad es una condición crónica que requiere estrategias sostenidas en el tiempo, con decisiones individualizadas sobre la continuidad o suspensión de cada intervención.
Los datos del estudio STEP UP, que evaluó tratamiento con semaglutida en mujeres con obesidad, mostraron que la pérdida de peso es posible también durante la peri y la posmenopausia. En promedio, las participantes alcanzaron reducciones cercanas al 20% del peso inicial y una disminución mayor al 15% del perímetro de cintura, lo que se traduce en un impacto directo sobre el riesgo cardiometabólico.
En ese sentido, las especialistas insisten en que la preocupación va mucho más allá de la balanza. Casi la mitad de las mujeres consultadas manifestó inquietud por la presión arterial y el colesterol, y 4 de cada 10 por el riesgo de infarto, cifras que se elevan entre quienes ya están preocupadas por su peso. Pese a esto, más de un tercio de las que tuvieron algún problema cardiovascular en el último año afirma no haber recibido advertencias claras de su médico.
“La transición menopáusica puede ser una oportunidad para revisar la salud con una mirada más amplia. Preservar la salud cardiometabólica, la masa muscular, la funcionalidad y el bienestar de cada mujer debe ser un objetivo central en esta etapa”, resume la cardióloga y nutricionista Paola Harwicz.
Con información, acompañamiento profesional y un enfoque integral —físico, metabólico y emocional—, los especialistas coinciden en que es posible atravesar la menopausia con mejor calidad de vida y reducir los riesgos a futuro.

