Macri endurece sus críticas al kirchnerismo y revisita el peronismo

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En una nueva aparición pública, Mauricio Macri volvió a apuntar con dureza contra el kirchnerismo y trazó una polémica comparación histórica dentro del peronismo. En una entrevista con un canal de streaming de Infobae, el ex presidente sostuvo que “no es lo mismo el primer Perón que el último Perón” y afirmó que Carlos Menem representó la etapa final del movimiento, mientras que el kirchnerismo “volvió al primer Perón, el del resentimiento”.
Macri cuestionó el uso político del concepto de justicia social y habló de una “manipulación” deliberada. Según su mirada, el kirchnerismo reinstaló una lógica de “arbitrariedad, populismo barato, no meritocracia y falta de cultura del trabajo”, que, a su entender, explica buena parte de la decadencia económica y social del país en las últimas décadas.
En la charla, el referente del PRO retomó una frase de su amigo, el escritor Mario Vargas Llosa, para describir el escenario argentino: “No puedo entender un país tan lindo, tan maravilloso, que siga votando a aquellos que lo empobrecen todos los días”. En esa línea, advirtió que, pese al desgaste político, el kirchnerismo “todavía tiene chances de volver”, ahora —según dijo— “muy mezclado con la apropiación del Estado”.
El ex mandatario acusó a distintos sectores de la dirigencia de considerar al Estado como un botín de guerra: “El que llega a gobernar se apropia del Estado y se naturaliza enriquecerse. Y el ser humano nunca opera con moderación”, lanzó, marcando distancia de esa práctica y ubicándose en un rol de crítico del sistema político tradicional.
Por qué Macri decidió no buscar otro mandato presidencial
Macri también se refirió a su decisión de no competir nuevamente por la Presidencia. Contó que, al dejar la Casa Rosada, tomó dimensión del peso simbólico del cargo y lo diferenció de su experiencia previa como jefe de Gobierno porteño y presidente de Boca Juniors. “Entre la Ciudad y la Presidencia hay un abismo de simbolismo. Yo pensé que eran escalones. No. Esto es cuántico”, describió.
Relató situaciones de su gestión en las que percibió cómo cambiaba la actitud de personas que lo conocían desde hacía años apenas cruzaban la puerta de su despacho en la Casa Rosada. “Les decía: ‘Che, pibe, soy yo. Calmate, hablame normal’”, recordó, para graficar el peso que el poder imprime en los vínculos cotidianos.
El ex presidente sostuvo que esa dimensión simbólica lo llevó a “negociar cada minuto” de su agenda con su equipo, resignando actividades personales y espacios de intimidad. “No te podés ir a visitar a tus amigos porque van a decir tal cosa; no podés ir a tal lugar… Y yo, que soy liberal, empecé a sentir una asfixia. Es como no vivir, es como no respirar”, confesó, al explicar una de las razones por las que decidió no buscar un segundo ciclo presidencial.
Balance de gestión: del Metrobús a la relación con la ciudadanía
Al repasar su paso por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Macri marcó un contraste con la experiencia en la Casa Rosada. Definió a la intendencia como una etapa “muy disfrutable”, en la que sentía que podía dar respuestas más directas a los vecinos. “El intendente es maravilloso porque frenás el auto y arreglás el problema. No tenés intermediarios”, señaló.
Entre las obras que destacó mencionó el Metrobús porteño, en particular el corredor de la avenida 9 de Julio. Recordó que la iniciativa había generado resistencias y fuertes cuestionamientos en su momento, pero reivindicó su impacto posterior en la movilidad urbana. Según dijo, la reducción de los tiempos de viaje permitió ahorrar hasta 45 minutos diarios a más de un millón de personas.
- Críticas al kirchnerismo por “populismo” y “apropiación del Estado”.
- Decisión de no competir por la Presidencia, asociada al peso simbólico del cargo.
- Reivindicación de la gestión en la Ciudad y del Metrobús como obra emblemática.
“Es como no vivir, es como no respirar. Es muy fuerte”, resumió Macri sobre el costo personal de la Presidencia.
Las declaraciones del ex mandatario vuelven a colocarlo en el centro del debate político nacional, en un contexto de reacomodamientos dentro de la oposición y de fuerte discusión pública sobre el legado del peronismo y del kirchnerismo en la Argentina reciente.

