El sector del calzado atraviesa un fuerte retroceso de la actividad, con cierres de fábricas y reducciones de personal en diferentes puntos del país. Desde UTICRA vincularon la situación con la caída del consumo y el crecimiento de las importaciones, mientras trabajadores y empresarios preparan una movilización conjunta.

La industria argentina del calzado atraviesa una fuerte contracción que ya se tradujo en cierres de fábricas, reducciones de personal y miles de puestos de trabajo perdidos. Durante julio, la fabricación de calzado y sus partes cayó 26,5% interanual, según datos del INDEC, mientras desde el gremio del sector estimaron que más de 9.000 trabajadores quedaron sin empleo desde el comienzo de la gestión de Javier Milei.
El deterioro también quedó reflejado en distintas empresas del país. Las plantas de Dass en Coronel Suárez y Eldorado cerraron sus puertas, Coopershoes inició un proceso de cierre en Las Flores y otras compañías avanzaron con reducciones de personal ante la caída de la actividad.
En el marco del Día del Trabajador del Calzado, conmemorado el 13 de septiembre, la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA) advirtió sobre la magnitud que alcanzó la pérdida de puestos laborales. Su secretario adjunto nacional, Horacio Jerez, señaló a la reducción del poder adquisitivo y al ingreso de productos importados como las principales causas del escenario.
“Hemos perdido, solamente en nuestro sector, más de 9.000 compañeros que se quedaron sin trabajo. Todo esto se produce por la caída del salario y por la apertura indiscriminada de las importaciones”, afirmó Jerez en diálogo con Mundo Gremial.
El sector advierte por el crecimiento de las importaciones
El dirigente sindical sostuvo que la situación no afecta únicamente a los trabajadores, sino también a las empresas que mantienen su producción en el país. Según explicó, gran parte de la industria está compuesta por pequeñas y medianas empresas que enfrentan mayores costos mientras compiten con productos fabricados en otros mercados.
“Tenemos diálogo con los empresarios y sabemos que están mal. En nuestra actividad existen principalmente pymes, a las que les suben los impuestos, los costos de salud y los servicios. En esas condiciones no pueden competir con los productos que llegan desde Indonesia, Pakistán, Bangladesh o China”, expresó.
Jerez también cuestionó la evolución de los ingresos de los trabajadores frente al incremento de diferentes gastos. “La pauta que fija el gobierno es a la baja, mientras todos los meses suben los servicios y los impuestos. Para los trabajadores del calzado y de todos los sectores industriales ya es muy complicado llegar a fin de mes”, sostuvo.
La combinación entre menor producción, pérdida de puestos laborales y dificultades empresariales profundizó así la preocupación dentro de una actividad que ya registra cierres de establecimientos en distintas provincias.
Trabajadores y empresarios preparan una marcha nacional
Frente al deterioro del sector, empresarios y trabajadores comenzaron a organizar una protesta conjunta para reclamar medidas que permitan sostener la producción y el empleo. Cerca de 280 empresarios prevén participar de una Marcha Nacional del Calzado convocada para el próximo 22 de octubre, mientras UTICRA adelantó que acompañará la iniciativa.
“Nosotros venimos proponiendo desde hace más de un año una movilización conjunta con la cámara y con otros gremios. La semana que viene tendremos una reunión con la cámara. Por supuesto que estamos a favor y vamos a trabajar para que salga bien”, anticipó Jerez.
El dirigente recordó que el sector ya protagonizó movilizaciones conjuntas entre trabajadores y empresarios frente a políticas de apertura de importaciones durante 1999 y 2001. Ahora, ante una producción que en julio registró una caída interanual del 26,5% y con más de 9.000 empleos perdidos según el gremio, ambas partes vuelven a evaluar una protesta conjunta.
“Que se repita una movilización de esas características puede ser una posibilidad muy fuerte. Vamos a trabajar para que ocurra y para que la gente pueda mantener su empleo, porque hoy no vemos una solución ni una salida rápida para la problemática que atraviesan los trabajadores”, concluyó Jerez.

