Rusia respalda mensaje de Trump a Kiev sobre infraestructura energética

NewsITe
El gobierno ruso destacó este lunes el llamado del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que Ucrania detenga los ataques contra refinerías e instalaciones de producción de combustibles en territorio ruso. El pronunciamiento del Kremlin se suma a la tensión que atraviesa el frente energético en el marco de la guerra, donde la infraestructura petrolera y gasífera se ha convertido en un objetivo estratégico.
Desde Moscú, el portavoz presidencial Dmitry Peskov sostuvo que “cualquier llamado a Kiev para que detenga sus ataques contra la infraestructura económica civil es bien recibido”. La respuesta oficial se conoció después de que Trump publicara en la red Truth Social que Ucrania habría aceptado no atacar objetivos energéticos rusos y que, en reciprocidad, “Rusia ha aceptado hacer lo mismo”.
Peskov agregó que “cualquier país puede usar su influencia sobre Kiev para alentarlo a demostrar una mayor flexibilidad, lo cual sería una contribución significativa al proceso de resolución” del conflicto, según reprodujo la agencia Xinhua. Para el Kremlin, frenar los golpes sobre instalaciones energéticas es clave para reducir la presión sobre el mercado interno y dar margen a la diplomacia.
El mensaje de Trump se conoció luego de una serie de ataques ucranianos dirigidos a refinerías y depósitos de combustible rusos, acciones que buscan mermar la capacidad logística y financiera de Moscú. De acuerdo con el exmandatario estadounidense, estos golpes estarían generando además una escasez de diésel, con posibles impactos en el transporte y la producción a escala regional.
En paralelo, el gobierno ruso impuso en las últimas semanas una prohibición temporal a la exportación de gasolina, diésel, combustible marino y gasóleo con el objetivo declarado de estabilizar el abastecimiento interno. Esta medida intenta contener subas de precios y evitar desabastecimientos, en un contexto en el que la infraestructura energética se encuentra bajo riesgo permanente.
Dimensión energética y política del conflicto
Analistas internacionales subrayan que el sistema energético se ha convertido en uno de los principales frentes de la guerra. Los ataques a refinerías, depósitos y oleoductos no solo tienen impacto militar, sino que también afectan la economía doméstica y la seguridad energética de los países involucrados y de sus socios comerciales.
- La infraestructura petrolera y gasífera es considerada objetivo estratégico por ambas partes.
- Las restricciones a la exportación de combustibles buscan contener el malestar social por aumentos de precios.
- Estados Unidos y Europa siguen de cerca el efecto de la guerra sobre el mercado global de energía.
“Cualquier llamado a Kiev para que detenga sus ataques contra la infraestructura económica civil es bien recibido”, remarcó Dmitry Peskov, portavoz del Kremlin.
Mientras continúa la discusión sobre los límites en el uso de objetivos civiles y económicos en la guerra, el llamado de Trump y la respuesta favorable de Moscú se leen como un intento, aún incipiente, de reducir la escalada sobre el tablero energético. Sin embargo, la implementación efectiva de estas promesas dependerá de decisiones políticas en Kiev, Moscú y Washington, en un escenario donde la infraestructura de combustible sigue en el centro de la disputa.

