Quirno respalda la política de Milei sobre la cuestión Malvinas

NewsITe
El canciller argentino, Pablo Quirno, se refirió este miércoles a la postura del Gobierno nacional frente a la cuestión Malvinas y aseguró que el enfoque de la administración de Javier Milei no busca generar una confrontación interna, sino consolidar una posición de defensa del interés nacional. “Acá no hay River-Boca, acá estamos defendiendo la camiseta argentina”, remarcó, aludiendo a la histórica disputa de soberanía con el Reino Unido.
Quirno sostuvo que la política exterior en torno al archipiélago debe ser entendida como una causa de Estado, más allá de las diferencias partidarias. En ese sentido, señaló que la discusión sobre Malvinas no puede reducirse a una interna política ni a una mera confrontación entre oficialismo y oposición, sino que requiere una estrategia sostenida en el tiempo, basada en el derecho internacional y el consenso democrático.
El Gobierno busca reforzar la presencia del tema en la agenda internacional, apoyado en las resoluciones de Naciones Unidas que instan a ambos países a reanudar las negociaciones sobre la soberanía. Desde la Cancillería recuerdan que la Argentina mantiene un reclamo histórico, pacífico y diplomático, que forma parte de la política exterior desde hace décadas y atraviesa a distintas gestiones.
Malvinas como política de Estado y desafío diplomático
En sus declaraciones, el canciller enfatizó que la reivindicación de la soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, así como los espacios marítimos circundantes, continúa siendo una prioridad. Al mismo tiempo, subrayó la necesidad de combinar firmeza en el reclamo con una política responsable hacia la comunidad internacional y hacia los habitantes del archipiélago.
La cuestión Malvinas suele ocupar un lugar central en la agenda política argentina, especialmente en momentos de definiciones de política exterior. Distintos gobiernos han buscado, con matices, sostener el reclamo por vías diplomáticas, apoyándose en el respaldo regional y en foros multilaterales. La gestión de Milei no es la excepción y procura mostrar que, más allá de los cambios de rumbo económico o interno, la causa Malvinas se mantiene como un punto de continuidad institucional.
- Reclamo basado en el derecho internacional y resoluciones de la ONU.
- Apuesta por una estrategia de largo plazo y por el consenso interno.
- Compromiso de mantener canales de diálogo sin renunciar a la soberanía.
“No se trata de un River-Boca entre argentinos, sino de defender la camiseta argentina”, afirmó Pablo Quirno al explicar la postura oficial sobre Malvinas.
Mientras la Cancillería trabaja en nuevas instancias diplomáticas, el Gobierno insiste en presentar la cuestión Malvinas como una causa que excede las diferencias coyunturales y requiere unidad política. En ese marco, las próximas definiciones en política exterior serán clave para determinar de qué modo se intentará avanzar en el reclamo, sin abandonar el compromiso con la resolución pacífica de controversias.

