Condena a enfermero por robo de morfina en hospital de Esquel

Enfermero de Esquel condenado por sustraer morfina del hospital

Fachada del Hospital Zonal de Esquel, donde ocurrió el robo de morfina

NewsITe

Un enfermero con más de tres décadas de trayectoria fue condenado en Chubut por robar ampollas de morfina del Hospital Zonal de Esquel, en hechos ocurridos entre fines de 2024 y comienzos de 2025. La medicación nunca fue recuperada y su destino continúa siendo un interrogante para la Justicia y las autoridades sanitarias.

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El tribunal mixto que intervino en la causa impuso a Marcelo Gustavo Villarroel una pena de dos años y seis meses de prisión en suspenso, al encontrarlo responsable del robo de al menos siete ampollas de morfina desde el sector de guardia del centro de salud. Además, dispuso la inhabilitación para el ejercicio de la enfermería por cinco años, el doble del tiempo de la condena, medida que impacta de lleno en su futuro profesional.

Para definir la pena, los jueces consideraron un conjunto de agravantes presentados por el fiscal Fidel González. Entre ellos se destacó la naturaleza del bien sustraído: la morfina es un analgésico opiáceo de uso restringido, clave para la atención de urgencias y el manejo del dolor agudo en un hospital público, por lo que su faltante implicó una merma en la capacidad de respuesta del sistema de emergencias.

Agravantes: abuso de confianza y reiteración de los hechos

El tribunal remarcó también el abuso de la función pública y de la posición de confianza que Villarroel mantenía dentro del hospital. Según se acreditó en el juicio, el enfermero conocía en detalle los procedimientos internos, los sitios de resguardo de la medicación sensible y los momentos en que había menos personal presente, lo que le permitió actuar en soledad y sin ser advertido inicialmente.

Los jueces consideraron probado que el acusado incluso revisó las pertenencias de una compañera para hacerse de las llaves del estante y de la caja de seguridad donde se almacenaba la morfina, violando su intimidad y sorteando los mecanismos institucionales de control. Esta conducta fue valorada como un quiebre grave de la confianza que la institución deposita en sus trabajadores de la salud.

Robos en dos madrugadas y cámaras de seguridad clave

Los hechos ocurrieron en la madrugada del 26 de diciembre de 2024 y del 5 de enero de 2025, momentos en los que el movimiento en la guardia disminuye y la cantidad de personal de servicio es menor. En esas circunstancias, Villarroel sustrajo en total siete ampollas de morfina, cuyo uso o posible reventa ilícita no pudo ser determinado durante la investigación.

La causa se inició a partir de la denuncia del director del hospital, quien advirtió un faltante reiterado de medicación considerada sensible. A partir de esa alerta se reforzaron las medidas de control interno y se instalaron cámaras de seguridad en sectores estratégicos, lo que permitió identificar al enfermero como responsable de las sustracciones.

  • Los robos se registraron en dos oportunidades, con pocos días de diferencia.
  • Las imágenes de videovigilancia resultaron determinantes para la acusación.
  • La morfina sustraída nunca fue encontrada, por lo que se desconoce su destino.

“Como única circunstancia atenuante, el tribunal contempló la falta de antecedentes penales del condenado”, señala el documento elaborado por el Ministerio Público Fiscal de Chubut.

Con la sentencia, la Justicia buscó enviar un mensaje de resguardo del sistema público de salud y de los pacientes que dependen de la correcta administración de medicamentos de uso crítico. El caso reabre el debate sobre los controles internos en hospitales y sobre las responsabilidades éticas y legales de quienes integran los equipos de atención sanitaria.

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