EE.UU. derribó drones de cárteles con láser en la frontera

El Ejército de EE.UU. prueba un láser contra drones de cárteles

Sistema láser del Ejército de Estados Unidos utilizado contra drones en la frontera con México

NewsITe

El Ejército de Estados Unidos utilizó esta semana un sistema láser de alta energía para derribar tres drones que, según la evaluación oficial, eran operados por cárteles de la droga en la frontera con México. La acción, confirmada por el Pentágono y por el Comando Norte de Estados Unidos (USNORTHCOM), marca un nuevo capítulo en el uso de tecnologías de energía dirigida para tareas de seguridad fronteriza.

De acuerdo con fuentes militares citadas por la cadena CBS News y por la Agencia Noticias Argentinas, los derribos se produjeron entre la noche del martes y la madrugada del miércoles. Los sistemas aéreos no tripulados fueron neutralizados por un sistema láser multipropósito de alta energía del Ejército, integrado en la Fuerza de Tarea Conjunta de la frontera sur, una unidad dependiente del USNORTHCOM.

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Las autoridades no informaron el punto exacto donde se produjo la operación ni identificaron a qué organización criminal pertenecerían los drones. Tampoco se aclaró si los aparatos fueron alcanzados sobre el lado estadounidense o el lado mexicano de la frontera. Un vocero del Comando Norte se limitó a señalar que los disparos se realizaron “en coordinación con todos los socios que operan a lo largo de la frontera”, alegando razones de seguridad operativa y la existencia de acciones en curso contra los cárteles.

Drones considerados hostiles y nueva fase del control fronterizo

Según el USNORTHCOM, los drones fueron clasificados como “hostiles” porque apoyaban actividades que representaban una amenaza física tanto para el personal militar estadounidense como para agentes del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza. La creciente utilización de vehículos aéreos no tripulados por parte del crimen organizado viene siendo advertida desde hace tiempo por las autoridades de seguridad.

“Las redes de cárteles están empleando cada vez más sistemas de aeronaves no tripuladas para facilitar el tráfico ilícito de personas y espiar activamente a nuestro personal y a nuestros socios de las fuerzas del orden”, afirmó el general de división Curtis Taylor, comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta de la frontera sur. El oficial destacó que la integración de contramedidas de múltiples capas con armamento de energía dirigida –como el láser utilizado en esta ocasión– busca enviar un mensaje de intolerancia frente a la vigilancia hostil.

Expertos en seguridad y terrorismo vienen señalando el avance de esta tendencia. En febrero, el académico Austin Doctor, profesor asociado de la Universidad de Nebraska en Omaha y director de iniciativas estratégicas del Centro Nacional de Innovación, Tecnología y Educación para la Lucha contra el Terrorismo, explicó que los cárteles recurren a drones principalmente para tareas de vigilancia en las zonas limítrofes, con el objetivo de facilitar el contrabando de estupefacientes, armas, personas y otros bienes ilícitos.

Doctor subrayó que, hasta el momento, no se han detectado drones armados operando dentro del territorio estadounidense, aunque sí existen antecedentes de su uso en México para atacar a organizaciones rivales. Para los analistas, el despliegue de sistemas láser contra aparatos no tripulados supone un paso más en la militarización y sofisticación tecnológica del control fronterizo.

Una fuerza de tarea creada para endurecer la política migratoria

La Fuerza de Tarea Conjunta de la frontera sur, que cuenta con unos 8.000 efectivos de las Fuerzas Armadas estadounidenses, fue conformada el año pasado para reforzar una política de fuerte presión sobre la inmigración irregular. Desde su creación, la unidad combina tareas de apoyo logístico y operativo a las agencias civiles, junto con la evaluación y prueba de nuevas tecnologías de vigilancia y defensa.

El empleo de un sistema láser para derribar drones de cárteles se inscribe en ese marco y abre interrogantes sobre su impacto regional: por un lado, podría aumentar la capacidad de respuesta frente a incursiones aéreas ilícitas; por otro, plantea desafíos en materia de coordinación binacional con México y de regulación sobre el uso de armas de energía dirigida en escenarios sensibles como la frontera.

“Al integrar contramedidas multicapa junto con capacidades avanzadas de energía dirigida, como este sistema láser, hemos dejado claro que no toleraremos la vigilancia hostil”, advirtió el general Curtis Taylor.

Mientras continúan las operaciones y se mantienen en reserva los detalles tácticos, el caso confirma que la frontera entre Estados Unidos y México se ha convertido también en un laboratorio para nuevas tecnologías militares aplicadas al combate del narcotráfico y el control migratorio.

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