Un programa escolar que transforma la convivencia con la diabetes

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Más de 4.000 estudiantes de todo el país ya participaron de SENDAS, la adaptación argentina del programa internacional KiDS (Niños y Diabetes en las Escuelas), que busca derribar mitos sobre la diabetes y garantizar que ningún chico quede excluido de la vida escolar por vivir con esta condición crónica.
Desde su puesta en marcha en 2019, la iniciativa alcanzó a 4.323 alumnos y permitió capacitar a 2.881 docentes en 175 escuelas de 12 provincias. El programa es impulsado por la Sociedad Argentina de Diabetes (SAD) y se basa en un modelo desarrollado por la Federación Internacional de Diabetes (IDF) junto con la Sociedad Internacional de Diabetes Pediátrica y Adolescente (ISPAD), con apoyo del laboratorio Sanofi.
En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, la pediatra y especialista en nutrición infantil Florencia Grabois, coordinadora del Programa SENDAS en el Comité de Pediatría de la SAD, subrayó la relevancia de trabajar dentro del ámbito escolar: la escuela ocupa una enorme parte del día de niños y niñas, y cuando se trata de estudiantes con diabetes tipo 1 resulta clave que el entorno esté informado, sepa cómo acompañar y pueda responder ante una urgencia.
La especialista destacó que no solo se busca cuidar a los alumnos con diabetes, sino aprovechar la oportunidad para educar a toda la comunidad educativa. Cuando docentes y compañeros comprenden qué es la diabetes tipo 1 y cuáles son las necesidades de tratamiento y autocuidado, se multiplica el alcance de la información y se la acerca a las familias y a la comunidad.
Objetivos: derribar mitos y construir escuelas inclusivas
Uno de los ejes centrales de SENDAS es combatir el estigma que todavía rodea a la diabetes. Preguntas frecuentes como si la enfermedad es contagiosa, si los chicos pueden hacer actividad física o por qué necesitan comer, medirse la glucemia o aplicarse insulina durante la clase, son abordadas con materiales claros y talleres participativos.
El programa promueve entornos escolares inclusivos para niños y niñas con diabetes tipo 1, capacita al personal docente y no docente para responder ante episodios de hipoglucemia —descenso del nivel de glucosa en sangre— y brinda herramientas para naturalizar prácticas cotidianas, como el uso de sensores con alarmas o la necesidad de ingerir alimentos en momentos específicos.
- Entrega de kits para el manejo inicial de hipoglucemias en el aula.
- Talleres de educación para estudiantes de entre 6 y 14 años.
- Capacitación a docentes y familias sobre autocuidado y acompañamiento.
- Fomento de hábitos saludables para prevenir diabetes tipo 2.
La Federación Internacional de Diabetes señala que la capacitación del personal escolar, la planificación de los cuidados y la educación de los compañeros son pilares para lograr escuelas más seguras y libres de discriminación. La experiencia argentina viene siendo presentada en congresos internacionales como ISPAD, donde se difunden los resultados de estos seis años de trabajo sostenido.
Un problema en crecimiento y el rol de la escuela
Los datos epidemiológicos muestran la magnitud del desafío. De acuerdo con la última edición del Atlas de la IDF, en Argentina se estima que 4,3 millones de adultos de entre 20 y 79 años viven con diabetes, y casi un tercio de ellos —alrededor de 1,26 millones de personas— aún no recibió diagnóstico. Nuestro país registra la segunda prevalencia de diabetes en adultos más alta de la región y, si las tendencias continúan, en 2050 la cifra podría trepar a unos 5,9 millones de personas.
La diabetes tipo 1, que suele manifestarse en la infancia, adolescencia o juventud, se caracteriza porque el organismo deja de producir insulina y la persona requiere medicación diaria. Este tratamiento implica controles frecuentes de glucemia y aplicaciones de insulina, también dentro del horario escolar, lo que plantea desafíos concretos en el aula y en los recreos.
“Un niño con diabetes puede aprender, jugar, hacer deporte, ir de excursión y participar de todas las actividades escolares como el resto de sus compañeros; solo necesita que los adultos y alumnos que lo rodean estén informados y sepan cómo acompañarlo”, remarcó la Dra. Florencia Grabois.
Para acompañar ese objetivo, SENDAS también incorporó herramientas digitales: en 2025 se creó la App SENDAS KIDS, probada en forma piloto en diez escuelas, pensada como complemento de los talleres presenciales. Con estas acciones, el programa busca consolidar una red de escuelas preparadas para garantizar inclusión, cuidado y derechos para los chicos y chicas con diabetes en toda la Argentina.

