Rusa imputada por trata denuncia robo y malos tratos en Ezeiza

NewsITe
La jurista rusa Valentina Evdokimova, una de las imputadas en la causa federal que investiga una presunta red de trata de personas con base en Bariloche, rompió el silencio y denunció graves irregularidades en el operativo que derivó en su detención en el aeropuerto, así como la sustracción de varios miles de dólares que, según sostiene, nunca fueron asentados en un acta ni devueltos.
En diálogo con el programa «Tiempo de Policiales», por ATP Stream, Evdokimova afirmó que su presencia en la Argentina no estaba vinculada con una organización delictiva, sino con un viaje turístico. «Yo vine a descansar en Argentina, viajo por todo el mundo y me interesó venir a conocer Bariloche», relató, al describir a la ciudad rionegrina como una escala más dentro de un itinerario internacional.
De acuerdo con su versión, el procedimiento que la involucró se desencadenó en el aeropuerto, cuando se disponía a continuar su viaje. Allí, asegura, fue reducida de manera violenta por fuerzas federales y privada de todas sus pertenencias. «Me detuvieron en el aeropuerto, pero ni siquiera puedo decir que fue una detención. Me agarraron de manera muy brutal y me sacaron todas mis cosas», sostuvo.
La rusa remarcó que en ningún momento se le brindó asistencia adecuada ni se le permitió acceder a un traductor, pese a que no domina el idioma español. Indicó que no le exhibieron ninguna orden judicial ni documentación que fundamentara el accionar del personal de la Policía Federal Argentina y de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), cuerpos que habrían intervenido en el operativo.
Denuncia por violencia y falta de garantías
Evdokimova también apuntó contra el trato recibido durante su detención. Aseguró que cada intento por preguntar qué estaba ocurriendo era respondido con gritos e incremento en el uso de la fuerza. «Cuando intentaba preguntar qué pasaba, me gritaban que me calle. Cuando hablaba en inglés, me ponían las esposas», narró.
Según su relato, la sujeción física le provocó lesiones visibles. «Me pusieron contra la pared con tanta fuerza que me lastimaron el labio, tenía marcas en el cuerpo y en las muñecas por las esposas», enumeró. Describió, además, que la requisa de sus bolsos se hizo sin explicaciones y en un clima de tensión creciente.
El punto más delicado de su denuncia se centra en el dinero que llevaba consigo. Evdokimova sostiene que las fuerzas actuantes tomaron sus documentos y varios miles de dólares en efectivo sin entregarle constancia alguna del secuestro. En la entrevista, el monto fue estimado en torno a los 5.000 o 6.000 dólares, fondos que habría traído para solventar su estadía en el país.
El reclamo por miles de dólares y el avance de la causa
La imputada asegura que, tras el operativo, le informaron que no se había hallado dinero entre sus pertenencias. «Tomaron mi dinero, mis documentos, sin ninguna explicación. Después dijeron que no tenía dinero», afirmó, y agregó que todo el contenido de sus bolsos fue volcado al piso antes de que se negara la existencia de esos fondos.
Desde el punto de vista procesal, Evdokimova cuestiona la legalidad de todo el procedimiento. Sostiene que no se labraron actas que justificaran las medidas adoptadas y que tampoco se le permitió una comunicación efectiva con el exterior durante los primeros días. «No hubo ningún documento, ninguna orden, nada que justificara lo que estaban haciendo», insistió.
La rusa describió, además, que pasó una semana en una celda «en condiciones terribles», con frío, sin comida adecuada y bajo una vigilancia constante que, según su testimonio, le impedía incluso ir al baño sola. Denunció que la obligaron a colocar sus huellas digitales sin comprender qué estaba firmando ni qué implicancias tenía para la causa.
- Afirma que le retuvieron entre 5.000 y 6.000 dólares sin acta de secuestro.
- Denuncia golpes, esposamientos reiterados y ausencia de traductor.
- Cuestiona la falta de órdenes judiciales exhibidas durante el operativo.
- Relata una semana de detención en condiciones que califica como degradantes.
«No hay pruebas, no hay culpa, no hay nada. Construyeron una causa que no existe», resumió la jurista rusa, al afirmar que tras más de un año en Argentina continúa sin poder abandonar el país y teme cualquier contacto con fuerzas de seguridad.
Mientras la investigación federal por presunta trata de personas en Bariloche sigue su curso, las fuertes acusaciones de Evdokimova ponen bajo la lupa el accionar de las fuerzas de seguridad y podrían derivar en presentaciones por presuntas irregularidades procesales, sustracción de bienes y violaciones a los derechos humanos de personas detenidas.

