Líbano avanza con un despliegue militar clave en su frontera sur
NewsITe
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, confirmó el inicio de un despliegue progresivo del ejército en zonas seleccionadas del sur del Líbano, en lo que definió como un paso concreto hacia la retirada total de las fuerzas israelíes del territorio libanés. El anuncio fue realizado durante una sesión de gabinete y difundido por la Agencia Nacional de Noticias del Líbano.
Según Salam, la presencia de tropas regulares en áreas consideradas piloto constituye una primera fase dentro de una estrategia más amplia para reforzar la soberanía del Estado en la región fronteriza. El premier insistió en que esta medida no implica renunciar al reclamo histórico de una retirada completa de Israel, sino que busca precisamente acelerar ese objetivo y mejorar las condiciones de seguridad para la población local.
El jefe de gobierno defendió la vía negociadora como la alternativa “más rápida y menos costosa” para un país que enfrenta una profunda crisis económica y social, aunque reconoció que la postura de Israel sigue siendo rígida y plantea desafíos en las conversaciones. En este contexto, Salam llamó a las distintas fuerzas políticas y actores internos a priorizar el interés nacional por encima de las presiones externas o los alineamientos por facciones.
El mandatario reiteró que las demandas del Líbano se mantienen invariables: la retirada integral de Israel de todo el territorio libanés y el retorno seguro de las personas desplazadas por años de tensiones y enfrentamientos en el sur. También subrayó que mantener la zona al sur del río Litani libre de armas y grupos armados no estatales es parte del compromiso asumido por el país al aceptar la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU, tras la guerra de 2006.
Compromisos internacionales y refuerzo del ejército
En línea con ese marco, Salam volvió a defender el principio de que el monopolio de las armas debe estar en manos del Estado en todo el territorio libanés, tal como establecen el Acuerdo de Taif de 1989 y la posterior declaración ministerial del gobierno. El objetivo es consolidar una autoridad única en materia de seguridad y evitar la fragmentación del poder militar entre distintas milicias y facciones políticas.
El primer ministro advirtió que el país ya perdió oportunidades decisivas tras la retirada israelí del año 2000 y la retirada siria de 2005, por lo que instó a no desaprovechar la coyuntura actual para afianzar la soberanía y avanzar en una solución duradera en la frontera sur.
En paralelo al anuncio interno, el Consejo de la Unión Europea aprobó un nuevo paquete de apoyo de 100 millones de euros —unos 116 millones de dólares— destinado al ejército libanés. Con esta decisión, la ayuda total de la UE asciende a 182 millones de euros, un respaldo que busca apuntalar a una institución central para la estabilidad del país.
- Refuerzo de capacidades de control territorial en zonas sensibles.
- Mejora de la seguridad marítima y protección de instalaciones militares.
- Inversión en atención médica y formación operativa de las tropas.
“No debemos desaprovechar esta oportunidad también”, advirtió Salam, al recordar los antecedentes de las retiradas israelí y siria y la necesidad de consolidar el control estatal.
Con la mirada puesta en la frontera sur y en medio de la crisis regional en Medio Oriente, el despliegue paulatino del ejército libanés y el apoyo europeo aparecen como piezas clave para intentar estabilizar la zona, fortalecer las instituciones y encaminarse hacia un escenario de menor tensión con Israel.


