Zelenski se planta: no habrá elecciones bajo la ley marcial

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El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, descartó de manera tajante la posibilidad de convocar a elecciones nacionales mientras el país continúa bajo la invasión rusa y en estado de guerra. El mandatario advirtió que ir a las urnas en el actual contexto bélico sería “un tsunami para el país” y terminaría por dividir y debilitar a la nación en uno de los momentos más críticos de su historia reciente.
Desde el inicio de la ofensiva rusa a gran escala en febrero de 2022, Ucrania se encuentra bajo ley marcial, un régimen de excepción que, entre otros efectos, suspende los procesos electorales. Esta medida cuenta con un fuerte respaldo de amplios sectores de la sociedad civil y del arco político, que consideran prioritario concentrar todos los recursos institucionales, logísticos y financieros en la defensa del territorio y en el sostenimiento del esfuerzo militar.
Zelenski, que llegó al poder tras imponerse en las elecciones presidenciales de 2019, recordó que su gobierno ya había enfrentado presiones externas para avanzar con comicios en plena guerra. Entre esos actores mencionó al presidente ruso, Vladimir Putin, y al exmandatario estadounidense Donald Trump, quienes en distintos momentos reclamaron renovar autoridades ucranianas aun cuando continuaban los bombardeos y ataques sistemáticos del Kremlin sobre varias ciudades del país.
El debate interno sobre la oportunidad de llamar a elecciones se reavivó recientemente a partir de las declaraciones del exministro de Defensa, Mijailo Fedorov, cuya salida del Gabinete en julio derivó en manifestaciones inusuales desde el inicio de la invasión. Sus dichos, interpretados por algunos sectores como un pedido de normalización institucional, abrieron un interrogante sobre cómo y cuándo se debería retomar el calendario electoral en un país atravesado por la guerra.
Riesgos de votar en medio del conflicto armado
En una reunión con periodistas, a la que tuvo acceso la agencia Noticias Argentinas, Zelenski fue categórico al explicar su postura. “Pienso que en una guerra como esta, unas elecciones como tal son un enorme riesgo. Las elecciones en este momento serían un tsunami para el país, lo que dividirá a Ucrania”, señaló, al remarcar que un proceso electoral en estas condiciones podría fragmentar al frente interno, distraer recursos clave del campo de batalla y generar nuevas tensiones políticas y territoriales.
El jefe de Estado profundizó su advertencia con una frase contundente que resume el dilema que enfrenta Kiev: “Si queremos destruir el país, entonces podemos avanzar hacia la celebración de elecciones en tiempos de guerra”. Con esas palabras, el mandatario buscó transmitir que la prioridad hoy es la supervivencia del Estado ucraniano, el sostenimiento del apoyo internacional y la resistencia militar frente a Rusia, antes que la competencia partidaria.
Los sondeos de opinión acompañan la decisión oficial. De acuerdo con mediciones del Instituto de Sociología de Kiev, solo alrededor del 15% de la población considera adecuado llamar a elecciones antes de que se alcance un alto el fuego o un acuerdo que ponga fin a las hostilidades. La mayoría de los ucranianos, según esas encuestas, respalda la continuidad del actual marco de excepción mientras se mantenga la amenaza militar rusa sobre el territorio.
- La ley marcial suspende comicios y concentra recursos en la defensa.
- El gobierno teme que una campaña electoral fracture la unidad nacional.
- Las encuestas muestran un apoyo mayoritario a postergar la votación.
“Si queremos destruir el país, entonces podemos avanzar hacia la celebración de elecciones en tiempos de guerra”, advirtió Volodímir Zelenski.
Mientras tanto, el gobierno de Kiev continúa reclamando mayor asistencia militar y financiera a sus aliados occidentales para sostener la resistencia frente a Rusia. En ese marco, la estabilidad política y la cohesión social aparecen como un activo estratégico que Zelenski busca preservar, aun a costa de postergar, sin fecha cierta, el retorno pleno a la normalidad democrática.

