Los asaltantes ingresaron armados a un minimarket y a la vivienda de su propietario, donde mantuvieron maniatadas a tres personas durante unos 45 minutos. Escaparon con $800.000, mercadería y electrodomésticos, pero fueron perseguidos por la Policía y volcaron tras protagonizar varios choques.

Un violento robo ocurrido este martes por la noche en un minimarket de Funes derivó en una persecución policial que se extendió hasta Rosario y terminó con varios choques y la detención de los ocupantes del vehículo utilizado para escapar. Pese a la magnitud de la secuencia, no se registraron heridos.
Según informó Rosario3, alrededor de las 21:20 los efectivos fueron convocados por un asalto ocurrido en un comercio ubicado en Las Heras y ruta 9, donde hombres armados habían ingresado tanto al minimarket como al domicilio de su propietario.
De acuerdo con el relato de la víctima, los delincuentes lo encerraron junto con su madre y otra persona durante aproximadamente 45 minutos. Los maniataron con precintos y los amenazaron con armas de fuego mientras recorrían el lugar.
Los asaltantes se apoderaron de $800.000, mercadería y distintos electrodomésticos. Para escapar también sustrajeron la camioneta del propietario, una Ford Ranger blanca.
Persecución, choques y vuelco camino a Rosario
Tras recibir la denuncia, la Policía desplegó un operativo para localizar la camioneta robada. Los efectivos consiguieron interceptarla en la zona de Catamarca y ruta 9, donde comenzó un seguimiento camino hacia Rosario.
Durante la persecución, la Ford Ranger impactó contra dos móviles policiales y un automóvil Siam Qirion. Según la información oficial, ninguno de los choques provocó personas heridas.
La fuga terminó cuando los ocupantes perdieron el control de la camioneta y el vehículo quedó volcado. La situación permitió que los efectivos concretaran las aprehensiones.
Entre los ocupantes había un adolescente de 13 años y tres hombres de 22, 26 y 28 años.
Durante el procedimiento, la Policía también secuestró un revólver calibre .22 largo, cartuchos y vainas, además de una pistola calibre 9 milímetros.
El operativo cerró así una persecución que comenzó después del violento asalto en Funes y continuó camino a Rosario, luego de que las víctimas permanecieran durante cerca de tres cuartos de hora maniatadas y amenazadas dentro del inmueble.

