El presidente estadounidense endureció su postura y pidió aplicar la ley RICO al magnate húngaro-estadounidense por su presunto apoyo a protestas violentas

La administración del presidente estadounidense Donald Trump intensificó su ofensiva contra el empresario George Soros y su red de influencia global. Según informó el medio ruso Actualidad RT, el Gobierno norteamericano analiza acciones judiciales. Buscarán intervenir aplicando el marco de la ley RICO (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act) contra el magnate húngaro-estadounidense y su hijo. A ellos se los acusa de “apoyar acciones violentas” en distintas ciudades del país.
“George Soros y su maravilloso hijo, de la izquierda radical, deberían ser acusados bajo la ley RICO por su apoyo a las protestas violentas, y mucho más, en todo EE.UU.”, escribió Trump en su red Truth Social, en un mensaje que volvió a encender la tensión entre el mandatario y las organizaciones filantrópicas vinculadas al financiero.
Acusaciones sobre Open Society Foundations
De acuerdo con la versión de Actualidad RT, la administración Trump incrementó la presión sobre la Open Society Foundations, a la que calificó como “el imperio de poder blando” de Soros. El medio sostiene que la entidad estaría vinculada a cientos de millones de dólares en gastos de la USAID (Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) destinados a “fomentar disturbios en distintos países”.
El informe indica que esas transferencias habrían sido canalizadas bajo programas de cooperación que, según la acusación, se desviaron hacia operaciones políticas. Desde la fundación, en cambio, rechazan cualquier intervención en hechos de violencia y defienden su labor en favor de la democracia y los derechos humanos.
Los intereses de Soros en Argentina
En la Argentina, los negocios atribuidos a Soros se concentran en sectores financieros y productivos. Entre las firmas más mencionadas figuran IRSA y YPF, además de inversiones diversificadas en agroindustria, energía e innovación tecnológica. Su participación en el país comenzó en 1990 y ha atravesado distintas etapas, desde la compra de activos estratégicos hasta operaciones bursátiles vinculadas al mercado inmobiliario y petrolero.
Conflictos en otros países
George Soros también enfrentó cuestionamientos en distintos puntos del mundo. En su país natal, Hungría, el Gobierno de Viktor Orbán impulsó restricciones a las actividades de su fundación, acusándola de injerencia política. Situaciones similares se registraron en Rusia y en otras naciones de Europa Central, donde las autoridades lo señalan por financiar movimientos opositores.
Las nuevas declaraciones de Trump vuelven a colocar a Soros en el centro de la disputa geopolítica global, en un escenario de fuerte polarización entre el poder conservador y las redes progresistas internacionales.

