Traslado a máxima seguridad tras toma de rehén en Mendoza

Reubicaron a los internos que mantuvieron cautivo a un agente

Traslado de los presos que tomaron de rehén a un penitenciario en Mendoza

NewsITe

Los dos internos que tomaron de rehén al agente penitenciario Mauro Alejandro Zugasti en el penal Boulogne Sur Mer, en Mendoza, fueron trasladados a un complejo de máxima seguridad y quedaron bajo un régimen de aislamiento estricto. La decisión fue adoptada por las autoridades provinciales luego del violento episodio registrado durante la madrugada del martes.

Se trata de Ramiro Colucci y Claudio González Flores, quienes fueron derivados al sector de Muy Alto Perfil (MAP) del Complejo Penitenciario Almafuerte II, una unidad concebida para alojar a detenidos considerados de alto riesgo por sus antecedentes y su comportamiento intramuros.

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El director general del Servicio Penitenciario de Mendoza, Eduardo Orellana, confirmó el traslado y remarcó que no habrá concesiones ni beneficios especiales para los involucrados en la toma de rehén. Además, adelantó que ambos deberán enfrentar nuevas causas judiciales por los delitos cometidos durante el incidente en Boulogne Sur Mer.

Régimen de aislamiento y mayores controles

El régimen MAP implica condiciones mucho más rígidas que las de un pabellón común. Los detenidos son alojados en celdas individuales y permanecen aislados del resto de la población penal. A esto se suma un monitoreo permanente mediante sistemas de vigilancia y controles reforzados por parte del personal penitenciario.

Las normas también restringen el contacto con el exterior: se prohíben las visitas con contacto físico, se limita el ingreso de objetos personales y se acotan las visitas exclusivamente a familiares directos, bajo estrictos protocolos de seguridad.

Orellana explicó que la permanencia de Colucci y González Flores bajo este régimen será revisada inicialmente a los 180 días, aunque no se descarta que pueda extenderse hasta 360 días si las circunstancias de seguridad así lo requieren.

Amplios antecedentes y condenas de larga duración

Fuentes oficiales detallaron que Ramiro Colucci cumple una condena de 27 años de prisión por robo agravado por el uso de arma de fuego —sin aptitud para el disparo— en dos hechos en concurso real, portación ilegítima de arma de fuego de guerra y homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Lleva más de 18 años detenido y registra numerosos antecedentes disciplinarios.

Claudio González Flores, en tanto, fue sentenciado a 23 años de prisión por robo agravado por el uso de arma de fuego, en concurso ideal con robo agravado por haber sido cometido en poblado y en banda, y en concurso real con abuso sexual agravado con acceso carnal y por el uso de arma de fuego. Acumula más de 17 años de detención y también presenta antecedentes de conducta conflictiva.

  • Ambos internos han pasado por distintos establecimientos penitenciarios a lo largo de sus condenas.
  • Las autoridades destacan dificultades de convivencia y episodios previos de indisciplina.

“No habrá concesiones ni beneficios para quienes pongan en riesgo la vida del personal penitenciario y alteren el orden dentro de los penales”, sostuvo Orellana al justificar la medida.

Asistencia al agente y causas judiciales en trámite

Tras ser liberado, el agente Mauro Alejandro Zugasti fue asistido de inmediato y trasladado para una evaluación médica integral. Desde el Servicio Penitenciario se dispuso su acompañamiento permanente a través de los equipos de bienestar y salud mental, con el objetivo de contener las secuelas físicas y emocionales derivadas del episodio.

Durante el operativo se conoció, además, una noticia que agravó el cuadro emocional del penitenciario: familiares que viajaban desde La Paz hacia Mendoza para acompañarlo sufrieron un siniestro vial con consecuencias fatales. El Ministerio de Seguridad y Justicia de Mendoza expresó sus condolencias públicas y manifestó su acompañamiento al agente y a sus allegados.

En paralelo, la Justicia provincial continúa con las actuaciones para determinar responsabilidades penales por la toma de rehén y por cualquier otra conducta delictiva derivada del hecho. No se descartan nuevas imputaciones y eventuales agravantes, en un caso que volvió a poner bajo la lupa las condiciones de seguridad y los desafíos del sistema penitenciario mendocino.

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