Polémica en el espectáculo: críticas por el uso de la imagen de Tini

NewsITe
BUENOS AIRES.– La última función de la obra teatral Sex, dirigida por José María Muscari, generó un inesperado coletazo mediático. El periodista Tomás Dente realizó un duro descargo televisivo contra Florencia de la V, a raíz de un monólogo que la conductora interpreta sobre el escenario y en el que, según su mirada, se hace un uso inadecuado de la imagen de la cantante Tini Stoessel y de temas sensibles como los trastornos alimentarios.
Dente cuestionó que, en su intervención, Florencia de la V apelara a comparaciones físicas y a referencias al cuerpo de Tini Stoessel, quien en el pasado habló públicamente de los problemas de anorexia y bulimia que atravesó. Para el periodista, recurrir a ese ejemplo en clave humorística o liviana implica minimizar un problema que califica como “un flagelo endémico” de la sociedad argentina, especialmente entre adolescentes y jóvenes.
En su editorial, el conductor también apuntó a lo que considera una forma de cosificación en el discurso escénico. Señaló que no le resulta gracioso que se describa a figuras como el actor Luciano Castro mediante expresiones centradas en su físico, su musculatura o su virilidad, y sostuvo que ese tipo de monólogos responden a una lógica humorística “anticuada”, propia de inicios de los años 2000, que no se condice con debates actuales sobre género, diversidad y respeto al cuerpo ajeno.
El descargo incluyó, además, críticas a la propuesta general de Sex. Dente definió la obra como un compendio de lugares comunes y frases trilladas, y remarcó que, a su entender, muchas de las escenas resultan innecesariamente lasivas o provocadoras. Si bien reconoció que hay público que disfruta del espectáculo, insistió en que determinadas licencias artísticas no deberían pasar por alto la sensibilidad de quienes atravesaron situaciones complejas vinculadas a la imagen corporal.
Debate sobre límites del humor y doble vara en los medios
Más allá de la crítica puntual al monólogo, el periodista abrió una discusión más amplia sobre los límites del humor, la exposición mediática y la llamada “doble vara” en el tratamiento de figuras públicas. En ese sentido, recordó episodios del pasado en los que Florencia de la V reaccionó con indignación cuando se difundieron imágenes íntimas sin su consentimiento, y contrastó esa postura con la libertad con la que, según él, ella opina sobre el cuerpo y la vida privada de otros famosos.
El contrapunto vuelve a poner en agenda un debate recurrente en la industria del entretenimiento: hasta dónde puede llegar la comedia cuando aborda cuestiones vinculadas al cuerpo, la salud mental y la intimidad, y qué responsabilidad tienen artistas, productores y medios a la hora de construir discursos que no refuercen estigmas ni sufrimientos. En el contexto de una audiencia cada vez más atenta a la perspectiva de género y a la salud integral, estos cruces también funcionan como termómetro del cambio cultural en marcha.
- El monólogo de Florencia de la V en Sex generó un fuerte cuestionamiento por el uso del caso de Tini Stoessel.
- Dente habló de cosificación, humor antiguo y falta de empatía con quienes padecen trastornos alimentarios.
- El cruce reaviva la discusión sobre los límites del humor y la doble moral en el ambiente artístico y mediático.
“La anorexia es un flagelo endémico de la sociedad argentina”, remarcó Tomás Dente al cuestionar el uso del cuerpo de Tini Stoessel como ejemplo en un monólogo teatral.
Por el momento, Florencia de la V no respondió públicamente a las declaraciones, pero el episodio ya abrió un intenso intercambio en redes sociales entre quienes respaldan la mirada crítica de Dente y quienes defienden la libertad artística de la obra. La polémica promete seguir alimentando el debate sobre cómo el espectáculo aborda temas sensibles ante una audiencia cada vez más exigente con los mensajes que consume.

